Por Reuters
Roma. El papa Francisco lavó y besó el jueves los pies de refugiados, entre ellos tres hombres musulmanes, y condenó a los fabricantes de armas como responsables en parte del ataque de militantes islámicos que dejó al menos 31 muertos en Bruselas.
El Papa hizo los comentarios en un tradicional ritual previo a la Pascua en el que lava y besa los pies de 12 personas, 11 de las cuales eran refugiados, para conmemorar el gesto de humildad de Jesús hacia sus apóstoles en la noche previa a su muerte.





