Julio Reyna Quiroz
Ciudad de México. La norma que regula el mantenimiento de las piscinas de uso público debe ser revisada en beneficio de los usuarios porque es “bastante parca” y permisible, afirmó en una entrevista Humberto Abaroa Lance, coordinador general de capacitación de la Asociación de Profesionales de la Piscina.
El gobierno federal debe ir a la certificación de piscinas en un proceso similar a la de playas limpias, pues la norma oficial mexicana que data de 2012 es “bastante parca y permisible”, agregó el directivo.
En 2017 se cumplen cinco años de que entró en vigencia la norma que regula el uso de piscinas, desde las de uso recreativo hasta terapéutico y deportivo, lo que hará posible revisar el reglamento y actualizarla para colocarla con estándares internacionales.
Para ello, la asociación y empresarios relacionados con las piscinas se han acercado a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para elaborar una serie de propuestas de actualización que hagan de la norma una reglamentación que exija con mayor fuerza controles que garanticen la salud de los usuarios.
Abaroa Lance indicó que un aspecto importante que debe ser revisado son los parámetros de pH presentes en el agua de las piscinas, es decir, el grado de acidez y alcalinidad, y que establece un rango de entre 6.5 y 8.5.
Este rango es “demasiado amplio”, dijo el directivo. “Para que los desinfectantes que habitualmente se usan en el agua de piscinas, como el cloro, puedan tener una buena actividad, el parámetro del pH debe ser más cerrado, para más comodidad de los usuarios”, explicó Abaroa Lance.
Indicó que el rango de pH en la sangre de los seres humanos es de 7.4 y 7.5, y mientras más cercano a esta cifra se encuentre el del nivel del agua de la piscina será saludable para los usuarios. “Valdría la pena tener un nivel de pH, no sólo para permitir que el desinfectante funcione mejor, sino para ser más saludable para el usuario”, agregó el también director general de la empresa mexicana Spin Group.
Norma obligatoria
Abaroa Lance abundó que la capacitación del personal de mantenimiento de piscinas sea obligatoria dentro de la norma, pues actualmente es voluntaria por parte de las empresas en cuyas instalaciones tengan piscinas de uso público.
“Por desgracia no es algo que nosotros tengamos de dominio público, de que la gente supiera ir a hoteles, balnearios, tuviera gente certificada. La gente elegiría hoteles o centros turísticos para meterse a las instalaciones con mayor seguridad”, si sabe que la empresa tiene una certificación en temas de mantenimiento, dijo.
Explicó que la Comisión Nacional del Agua se ha preocupado de llevar un programa de piscina limpia a las empresas que estaría muy apegada al de playas limpias, en el cual México está en niveles similares a los estándares mundiales.





