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Ramalá. Los palestinos empezaron este jueves un paro general en solidaridad con los mil 500 detenidos en huelga de hambre desde hace 11 días en las cárceles israelíes, un movimiento de magnitud “sin precedentes”, de acuerdo con sus responsables.
En el centro de de esta ciudad, en la Cisjordania reocupada, las calles estaban vacías, los transportes en huelga y las tiendas cerradas. También se registraron manifestaciones, que degeneraron en enfrentamientos con elementos de seguridad israelís.
La huelga de hambre fue convocada por Marwan Barghuti, el líder encarcelado del partido Fatah del presidente palestinos Mahmoud Abbas. “Esta huelga general no tiene precedentes desde hace años”, asegura a Jalil Rizeq, que dirige la unión de cámaras de comercio palestinas, y asegura que “todos los sectores palestinos” participan en el movimiento.
Los presos palestinos, organizados por Barghuti, llevan a cabo una huelga de hambre para protestar por las condiciones de detención y para pedir mejor atención sanitario y acceso a la comunicación telefónica.





