Reuters/AP

Los trabajadores estadunidenses volvieron a ver cómo su participación en la economía del país cayó a un mínimo histórico en el segundo trimestre, en medio de un auge de la productividad que está generando aumentos de la producción que superan el crecimiento salarial, informó la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS por sus siglas en inglés).

La denominada “participación del trabajo” en el Producto Interno Bruto nominal, que la BLS define como el porcentaje de la producción que corresponde a los trabajadores en forma de remuneración, cayó al 52.9 por ciento en el segundo trimestre, desde el 53.7 por ciento registrado en el primer trimestre.

Se trata del nivel más bajo desde que se iniciaron las series estadísticas en 1947, señaló la BLS al informar de un crecimiento de la productividad en el segundo trimestre superior al esperado.

La participación del trabajo lleva décadas disminuyendo, debido a factores como la pérdida de alcance e influencia de los sindicatos y la globalización, que ha desplazado los empleos manufactureros relativamente bien remunerados hacia centros de producción extranjeros de bajo costo.

Más recientemente, la economía ha experimentado avances tecnológicos como la automatización y, potencialmente, la inteligencia artificial, que permiten a las empresas aumentar la producción sin incrementar sustancialmente la plantilla.

Esta tendencia significa, en esencia, que los beneficios del aumento de la productividad recaen más en los propietarios de las compañías y los accionistas que en los trabajadores a través de aumentos salariales.

Los ingresos semanales reales, que miden el crecimiento salarial frente a la inflación, se mantuvieron prácticamente sin cambios durante el primer semestre de 2026, aunque los datos más recientes de junio rompieron una racha de tres meses consecutivos de descensos y registraron el mejor resultado en seis años.

Productividad crece en segundo trimestre

Ap

La productividad de los trabajadores estadunidenses creció más rápido de lo esperado en el segundo trimestre y es probable que se registren nuevas mejoras a medida que las empresas inviertan en inteligencia artificial, lo que se espera que mantenga contenida la inflación salarial.

La productividad no agrícola, que mide la producción por hora por trabajador, aumentó a una tasa anualizada del 1.4 por ciento el último trimestre, tras avanzar un 0.8 por ciento, cifra revisada al alza, en enero-marzo, según informó la BLS.

Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado que la productividad crecería a una tasa del 0.6 por ciento, tras el ritmo de aumento del 0.3 por ciento registrado en el primer trimestre, según datos anteriores.

La productividad creció a una tasa del 2.2 por ciento frente al año anterior. Ha crecido a una tasa del 2.1 por ciento desde el cuarto trimestre de 2019 hasta el segundo trimestre de 2026.

Los economistas y los responsables políticos prevén que la implantación de la IA impulse la productividad y frene la inflación mediante una reducción de los costos laborales.

Los costos laborales unitarios, el precio de la mano de obra por unidad de producción, aumentaron un 1.3 por ciento el trimestre pasado, tras registrar un ritmo de crecimiento del 1.3 por ciento (revisado a la baja) en el primer trimestre.

Los economistas esperaban que los costos laborales unitarios aumentaran a un ritmo del 2.1 por ciento el trimestre pasado, tras el 1.8 por ciento de enero-marzo. Los costos laborales crecieron a un ritmo del 1.4 por ciento frente al año previo.

La remuneración por hora aumentó a un ritmo del 2.7 por ciento el trimestre pasado y del 3.7 por ciento con respecto al año anterior.

Suben solicitudes de subsidio por desempleo

Ap

La cantidad de estadunidenses que solicitaron prestaciones por desempleo aumentó la semana pasada, pero los despidos se mantienen dentro del rango históricamente saludable de los últimos años.

Las solicitudes de ayuda por desempleo en la semana que terminó el 1 de agosto aumentaron en mil, hasta 199 mil, informó el Departamento de Trabajo. La cifra de la semana anterior fue revisada al alza en mil, hasta 198 mil.

Las solicitudes semanales de prestaciones por desempleo se consideran representativas de los despidos y se acercan a un indicador en tiempo real de la salud del mercado laboral.

La semana pasada, la métrica de inflación preferida de la Reserva Federal, el PCE, se situó en 3.7 por ciento en junio, todavía muy por encima del objetivo de 2 por ciento del banco central. Funcionarios de la Fed han dicho que si la inflación se mantiene elevada, están dispuestos a subir las tasas de interés, lo que incrementa los costos para las empresas e inhibe la contratación.

El mes pasado, el gobierno informó que los empleadores redujeron el ritmo de contratación en junio, al añadir apenas 57 mil empleos. Eso es menos de la mitad del total del mes anterior y una señal de que las compañías siguen reacias a aumentar sus plantillas. La tasa de desempleo bajó a 4.2 por ciento desde 4.3 por ciento en mayo, aunque ello se debe en gran medida a que muchas personas sin trabajo dejaron de buscar empleo y ya no fueron contabilizadas como desempleadas.

La tibia contratación de junio llega después de un repunte relativo en las ganancias de empleo de los tres meses anteriores, lo que contrarrestó las preocupaciones de que el conflicto en Irán pudiera afectar al mercado laboral.

Reloj Actual - Hora Centro de México