Armando G. Tejeda
Madrid. Después de analizar la situación de extrema debilidad en la que se encuentra el gobierno español, presidido por el derechista Mariano Rajoy, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) decidió presentar en el Congreso de los Diputados una moción de censura. El líder de la oposición, Pedro Sánchez, se mostró dispuesto a desalojar al Partido Popular (PP) del poder lo antes posible y formar un nuevo gobierno, sin embargo no aclaró en qué plazo de tiempo convocaría a unos nuevos comicios generales en los que sea la ciudadanía la que exprese sus preferencias, a pesar de ser una exigencia de una parte de la oposición para apoyar la moción.
La sentencia de ayer del llamado “caso Gürtel”, en el que se condenó al PP a pagar una multa por su connivencia y vinculación a una trama de corrupción político-empresarial, sumado a los numerosos y graves casos de corrupción en torno a esta formación política que proliferan en todo el país, provocó un vendaval de reacciones de la oposición. El PSOE, como principal fuerza parlamentario después del PP, decidió dar un paso al frente y presentar una moción de censura que aspira a conseguir los apoyos de Ciudadanos, Unidos Podemos y las formaciones independentistas catalanas y vascas. Si es así, el candidato del PSOE sumaría cerca de 200 votos a favor, muy por encima de la mayoría absoluta que es de 176.
El PP, con sólo 134 diputados, pero sobre todo sin ningún aliado de peso, se encuentra en un momento crítico, quizá el más complicado y débil desde que asumió el poder Mariano Rajoy en el año 2013. El aspirante socialista, Pedro Sánchez, explicó que “es el momento de que cada uno asuma su responsabilidad, ya que no hay mucho más margen que presentar una moción de censura”.
Y también se mostró dispuesto a ser investido presidente del gobierno con los apoyos de las formaciones independentistas catalanas, algo que hace sólo unos meses se había negado radicalmente por el conflicto abierto con Cataluña sobre la secesión unilateral fallida del pasado 27 de octubre. Además, para lograr el apoyo de Ciudadanos, explicó que su prioridad sería formar gobierno y que entonces ya estudiaría convocar a un adelante electoral y no esperar a que termine la legislatura, que concluiría hasta finales del 2020.
Mientras esté en trámite la moción de censura, Rajoy no puede convocar a elecciones anticipadas porque se lo impide la ley, con lo que actualmente el futuro incierto del gobierno español está en manos del Parlamento. Sólo habrá que esperar a que se fije una fecha para la moción de censura.







