Notimex
Ciudad de México. El actor Otto Sirgo dijo que la pérdida de su departamento tras el terremoto del pasado 19 de septiembre en la Ciudad de México, lo dobla pero no lo quiebra.
“Físicamente mi familia y yo estamos bien, no pasó ninguna desgracia. Estamos vivos y perfectamente sanos. Eso es lo importante, lo demás es material y se repone. La pérdida de mi hogar me dobla, pero no me quiebra”, aseguró Sirgo a Notimex en entrevista.
Recordó que el día del sismo se encontraba ensayando una obra al lado de la actriz Patricia Reyes Spíndola. De inmediato se dirigió a su departamento, ubicado en un cuarto piso de la calle Gabriel Mancera, en la colonia Del Valle, y el panorama fue desolador.
“Habían grietas por todos lados, muros de carga severamente dañados y apenas nos permitieron ingresar para sacar algunas pertenencias. Mi hija y mi nieto vivían con nosotros, afortunadamente no estaban dentro”, platicó.
Vía telefónica desde San Miguel de Allende, Guanajuato, donde reside desde la noche del 19 de septiembre, Otto Sirgo comentó que todavía no han llegado los peritos que deban determinar la gravedad del estado del edificio donde habitaba, aunque sabe está a punto de colapsar.
“Se les habló por teléfono, pero nada. Entiendo que por ahora tienen un trabajo complicado, hay muchos edificios en situación similar en la Ciudad de México y no se dan abasto. Mi hija es quien se quedó a cargo de todo el papeleo, mientras que yo estoy acá, con mi esposa y mi nieto”.
Para el actor de 70 años es difícil el momento en que vive, pues el sismo de magnitud 7.1 acabó con su patrimonio y no tiene otra propiedad en la capital mexicana.
“Es muy triste porque sabes que todos los recuerdos de tu vida y tus cosas están allá adentro y que ya los perdiste. A lo mejor parece muy tonto, pero me duelen los álbumes de fotos, mis discos y grabaciones que tenía. Sé que son cosas materiales, pero me duelen”.
Sin embargo, sostiene, “estamos vivos y eso es lo que importa. Ahora no me puedo dejar caer. En mi cuerpo tengo rabia desde que nací como para dejarme ganar por situaciones de esta magnitud. Siempre he luchado y lo haré ahora”.
Debido a la gravedad de la construcción donde yace su departamento, la familia de Otto Sirgo sólo pudo extraer algunas pertenencias, poca ropa y documentos importantes.
“Tendré que empezar de cero y, ni modo, no será la primera vez. Si tengo que vestir con dos jeans, dos camisas y dos chamarras, lo haré. Y si a alguien le molesta que vaya a un evento sin traje, pues que se moleste”.
La actitud y la voluntad, destacó, la saca de su familia. De su esposa Maleni Morales, sus hijas Valerie y Tania, así como de sus tres nietos.
“Tengo una mujer a la cual tengo que cuidar, mis hijas y mis nietos. Saco fuerzas de ellos y del ejemplo que me dieron mis padres, quienes tuvieron que empezar de cero varias veces. Estoy vivo y eso es lo importante”, externó el actor.
Arturo Ripstein espera peritaje de su departamento en la Condesa
Como cineasta, Arturo Ripstein sabe que la realidad muchas veces supera la ficción y aunque ha pasado ya noches fuera de su hogar por el reciente sismo, dice que “en estos momentos tan críticos lo mejor es tener calma, paciencia y una sonrisita en el rostro aunque cueste trabajo”.
El edificio, que habita desde hace 37 años, lo comparte con su esposa, la guionista Paz Alicia Garciadiego, y se ubica en la calle de Amsterdam casi esquina con Michoacán, donde otras edificaciones se vieron afectadas estructuralmente.
Al parecer no es el caso del edificio del director de películas como El castillo de la pureza, Profundo Carmesí y La calle de la amargura, su más reciente producción, sin embargo autoridades de protección civil han cercado toda la calle para evitar poner en riesgo a los vecinos de esta área perteneciente a la colonia Hipódromo Condesa.
Tranquilo, sin temor a pasar otra noche sin el cobijo de su hogar, Ripstein compartió con vigor: “Recuerdo haber estado en este mismo lugar, en este mismo departamento, en el terremoto de 1985, y me acuerdo también de la desesperación y la angustia en los días posteriores, pero poco a poco se fue nivelando y llegando a su grado de serenidad”.
Así se mira uno de los hombres que con su cine ha puesto en alto el nombre de México en el extranjero y es que a sus 73 años de edad ya no le teme a nada y sólo espera a que ingenieros de Protección Civil den su veredicto.
“Estas cosas se deben hacer con serenidad y ahorita no se tienen, pero sin duda lo que hay que tener es un poco de calma e irse dejando llevar por las autorizaciones que den los encargados”, dijo en entrevista con Notimex.
Aún así comentó que no se mudará a ningún otro lado. “Si me dejan entrar aquí a mi casa, me quedo. Llevo 37 años viviendo aquí y no tengo ganas de mudarme y tampoco tengo ganas de que se me caiga encima, pero si el peritaje me lo permite regresaré muy contento a mi casa”, expuso.





