Clara Zepeda
Con un repliegue en los intereses exigidos en los bonos y del petróleo por debajo de los 100 dólares, los inversionistas quieren llevar a los mercados accionarios estadunidenses a nuevos máximos, mientras que el dólar se debilita, abre camino al peso mexicano a cotizar nuevamente por debajo de los 18 por dólar este martes.
En la apertura de los mercados hoy, la divisa mexicana presenta una apreciación de 0.52 por ciento frente a su similar estadunidense, para cotizar en alrededor de 17.9810 pesos por dólar.
Lo anterior coincide con el retroceso del dólar, así como con una recuperación gradual del apetito por riesgo entre los inversionistas.
Y es que el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, retrocede 0.24 por ciento a 101.700 unidades. Mientras tanto, el real brasileño sigue con su apreciación frente al dólar.
En tanto, el interés de la deuda a 10 años de Estados Unidos, que llegó a rozar 5.35 por ciento, nuevos máximos desde el año 2002, superando los niveles registrados durante la crisis financiera, ahora cotiza sobre 5.296 por ciento, en paralelo también a las menores opciones de una inminente subida de tasas de interés de la Reserva Federal (Fed). Así se relajan los costos de financiamiento.
Los inversionistas de renta variable reciben un alivio procedente del mercado del petróleo. El barril de Brent baja de la barrera sicológica de los 100 dólares. El precio del crudo se repliega hasta registrar mínimos intradía en 98 dólares, después de trascender un aumento en el flujo de suministro de crudo del Golfo durante el mes de septiembre. El WTI cotiza sobre los 87.88 dólares.
Así, el S&P 500 podría alcanzar su primer máximo histórico desde agosto, y esta mañana avanza 0.74 por ciento, mientras que el Nasdaq se perfila para extender sus récords, con un alza de 0.72 por ciento.
La disminución de las presiones inflacionarias, favorecida por una caída del petróleo Brent y un retroceso en los rendimientos de los bonos del Tesoro, ha mejorado el apetito por riesgo.
No obstante, el desempeño sigue concentrado en el sector tecnológico, respaldado por sólidos resultados corporativos y el auge de las inversiones asociadas a la inteligencia artificial (IA), explican analistas.







