Clara Zepeda
En plena crisis en Medio Oriente, los metales como el oro y la plata no están ejerciendo de refugio frente a la aversión al riesgo, lo que sí es que siguen disparados los precios del petróleo y del gas, y con ellos, el dólar, que toma el papel de activo refugio.
Mientras el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán se amplía a países como Qatar, Bahréin y Omán, que han aumentando la incertidumbre por posibles interrupciones en el suministro de crudo a través del Estrecho de Ormuz, el barril de Brent, disparado ayer cerca de 8 por ciento, se revaloriza hoy más en 7.36 por ciento adicional, hasta superar los 83 dólares. El WTI suma otros 6.88 por ciento, a 76.18 dólares.
El precio del petróleo prolonga hoy su rally, aunque un poco más contenido. La circulación de petroleros por el Estrecho de Ormuz se ha reducido a la mínima expresión, con el riesgo que representa para el suministro.
Adicionalmente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionó que se hará lo que sea necesario, afirmando que su país cuenta con un suministro prácticamente ilimitado de algunos tipos de armas y que el conflicto se podría extender hasta por cuatro semanas.
El gas acelera su subida en los mercados europeos y este martes ha llegado a avanzar 30 por ciento, tras encarecerse 40 por ciento el lunes.
El dólar saca músculo
La divisa estadunidense vuelve a destacar por sus subidas. El índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, avanza 0.84 por ciento, a 99.160 unidades.
Ante ello, el peso mexicano es la séptima divisa que presenta las mayores pérdidas frente al dólar, según datos de Monex.
La divisa mexicana presenta una depreciación de 1.55 por ciento para cotizar en alrededor de 17.5654 pesos por dólar.
Y es que los ajustes de carteras de la renta variable se ven condicionados por el vuelco dado desde ayer en la renta fija. Los intereses de la deuda han girado al alza, en previsión de un repunte de las tensiones inflacionarias, incluso de tasas de interés más altas de lo esperado. La rentabilidad exigida al bono estadunidense a 10 años superó ayer la barrera de 4 por ciento y hoy cotiza en 4.102 por ciento.
La subida vertical del petróleo puede condicionar el consumo, las tasas de interés y la inflación, lo que pone en duda que la Reserva Federal (Fed) baje tasas. Ante este escenario, los mercados accionarios a nivel mundial presentan importantes movimientos a la baja, extendiendo la cautela de la sesión anterior.
Los futuros de los principales índices accionarios estadunidenses operan con caídas cercanas a 2 por ciento; en las bolsas europeas se muestran retrocesos cercanos a 3 por ciento en promedio; mientras que en Asia el índice japonés cedió 3.06 por ciento y el Hang Seng, 1.12 por ciento.
La contundencia de la subida del dólar anula los avances del oro. El metal precioso borra incluso parte de lo ganado en las últimas semanas. El oro activa el freno cerca de los 5 mil 155 dólares la onza. El castigo a la plata es mucho mayor, al cotizar por momentos con un retroceso de 7.30 por ciento, a 82.34 dólares.
Uno de los mercados menos afectados desde el inicio de los ataques sobre Irán fue el de criptoactivos. El bitcoin resiste e incluso amaga con tímidos repuntes en el entorno de los 66 mil dólares.





