Reuters y Afp
La empresa estatal de energía de Venezuela, PDVSA, comenzó a reabrir algunos de los pozos que ella y sus socios de empresas mixtas habían cerrado en medio de un estricto embargo petrolero estadunidense, mientras que tres cargamentos petroleros zarparon desde la costa venezolana, informaron tres fuentes cercanas a las operaciones.
Por su parte, las comercializadoras y las petroleras extranjeras muestran posiciones encontradas respecto a las inversiones en Venezuela, pues algunas petroleras siguen pidiendo mayor certeza para considerar su participación en el país sudamericano.
Las exportaciones de petróleo del país miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se habían mantenido prácticamente paralizadas desde diciembre: sólo la estadunidense Chevron ha exportado crudo de sus empresas mixtas bajo autorización estadunidense, mientras que millones de barriles se han quedado atascados en tanques en tierra y buques, lo que ha obligado a recortar la producción petrolera.
La producción total de crudo del país cayó a unos 880 mil barriles por día (bpd) la semana pasada, desde 1.16 millones de bpd a finales de noviembre. Su principal región petrolera, la Faja del Orinoco, experimentó una drástica reducción a unos 410 mil bpd en comparación con los 675 mil bpd de finales de noviembre, según cifras independientes consultadas por Reuters.
Pero el lunes por la noche, dos supertanqueros partieron de aguas venezolanas con aproximadamente 1.8 millones de barriles de crudo cada uno, en lo que podrían ser los primeros envíos de un acuerdo de suministro de 50 millones de barriles entre Caracas y Washington. Un tercer buque zarpó de la costa venezolana el martes.
Los buques se dirigían el martes hacia el norte desde la costa venezolana hacia el Caribe, según datos de seguimiento de buques de LSEG, donde muchas compañías petroleras, incluyendo comercializadoras, productoras y refinerías, alquilan tanques de almacenamiento.
Las comercializadoras globales Trafigura y Vitol obtuvieron la semana pasada licencias estadunidenses para negociar y comercializar cargamentos de petróleo venezolano, una victoria temprana en una feroz competencia entre compañías energéticas por conseguir barriles venezolanos.
Un magnate canadiense que dirige una de las empresas petroleras de más rápido crecimiento de Norteamérica abogó el martes por que su país preste su experiencia en crudo pesado a Estados Unidos para su propósito de volver a levantar el sector energético de Venezuela.
Adam Waterous, presidente ejecutivo de Strathcona Resources, dijo que las décadas de experiencia de Canadá en la extracción de crudo de arenas petrolíferas lo convierten en un país excepcionalmente calificado para ayudar a Venezuela, que produce un crudo pesado similar, aunque a algunos les preocupa que la nación sudamericana pueda competir con el sector local.
Sin embargo, el presidente ejecutivo de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, aseguró que un eventual regreso del grupo francés a la extracción de petróleo en Venezuela no figura “en lo alto” de sus prioridades.
Cuestionado sobre sus perspectivas en el país sudamericano durante una conferencia en Abu Dabi, Pouyanné respondió que el grupo iba a “examinar la cuestión”, pero que antes era necesario contar con un marco “claro” para poder invertir.





