Afp y Reuters
Washington. Las dos compañías de tabaco más grandes del mundo, Altria y Philip Morris International, renunciaron a sus planes de fusión anunciados a fines de agosto, según un comunicado de Altria este miércoles.
“Aunque estábamos convencidos de que la creación de una nueva compañía fusionada tenía el potencial de aumentar los ingresos y reducir los costos, no llegamos a un acuerdo”, dijo Howard Willard, presidente ejecutivo de Altria en el texto.
Las acciones de Altria ganaban 3.5 por ciento a las 12:15 GMT, durante los intercambios electrónicos que precedieron a la apertura de Wall Street. Philip Morris, por su parte, aumentó casi 7 por ciento.
La fusión habría creado un gigante de 200 mil millones de dólares en el mercado, 55 mil millones de dólares en facturación y 15 mil millones de dólares en ganancias.
Los dos grupos, separados hace una década, venden la icónica marca Marlboro, una a nivel internacional y la otra en Estados Unidos.
Para diversificarse, Altria anunció a fines de 2018 una inversión histórica de 13 mil millones de dólares en Juul, una startup con sede en San Francisco que, en pocos años, conquistó tres cuartos del mercado de cigarrillos electrónicos en Estados Unidos.
Pero los productos de la joven empresa están bajo el fuego de los críticos en Estados Unidos, tras la muerte de al menos nueve personas.
El fabricante de cigarrillos electrónicos Juul Labs, respaldado por Altria, ha profundizado aún más su crisis y ha dicho que suspenderá la publicidad en Estados Unidos.
El abandono de las conversaciones, se produce en momentos en el que los cigarrillos electrónicos y el vapeo se enfrentan a un intenso escrutinio regulatorio y sanitario.
Juul, en la que Altria tiene una participación de 35 por ciento, se enfrenta a la prohibición de algunos productos en Estados Unidos y dijo que su director general Kevin Burns iba a dimitir, y que suspendería toda la publicidad televisiva, impresa y digital en el país norteamericano.
Philip Morris y Altria, al anunciar el final de sus conversaciones, dijeron que en su lugar se centrarían en el lanzamiento conjunto en Estados Unidos de un producto para calentar el tabaco iQOS.
“Después de muchas deliberaciones, las empresas han acordado centrarse en el lanzamiento de iQOS en Estados Unidos como parte de su interés mutuo por lograr un futuro libre de humo”, dijo André Calantzopoulos, presidente ejecutivo de Philip Morris.
El producto iQOS no es un dispositivo de vapeo típico, sino que calienta paquetes de tabaco molido en un aerosol lleno de nicotina.
Los dispositivos de Juul, sin embargo, vaporizan un líquido que contiene nicotina, y estos cigarrillos electrónicos han sido los más afectados por las medidas regulatorias.
El acuerdo habría hecho que las compañías tabacaleras se volvieran a fusionar una década después de su escisión y crearan un peso pesado en la industria.
“No nos sorprende tanto dada la duración de las negociaciones y la letanía de titulares (negativos) sobre la FDA y la salud”, escribió en una nota Bonnie Herzog, analista de Wells Fargo. “Nos parece que las conversaciones se desmoronaron por lo de Juul”.







