Jorge Torres
“Ojalá que no volvamos a los tiempos en el que se escuchaban los tableteros de las metralletas en plena calle”, dijo el vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera, en relación al creciente clima de inseguridad que se vive en la ciudad.
De la misma manera, el sacerdote señaló que cuando se atacan, por ejemplo, joyerías o bancos, quiere decir que la criminalidad está fuerte, pues esos lugares son los más vigilados, haciendo referencia al reciente asalto a un negocio en la plaza El Dorado, por lo que pidió a las autoridades poner remedio lo antes posible a esta situación, que hagan los ajustes que tengan que hacer, pero que la población esté segura en San Luis Potosí.
“La primera acción que va a devolver la confianza a los potosinos es que estas personas sean inmediatamente atrapadas. Creo yo que todavía se está a tiempo para poder atajar la situación. Por un tiempo nuestra ciudad estuvo con mucha paz, y ahorita parece que hay un rebrote de violencia. Pedimos a la autoridad, con todo el respeto y en un plan de diálogo y fraterno, que hagan su evaluación y vean si están funcionando los programas de seguridad que tienen y ojalá los potosinos puedan andar por la calle sin ningún peligro”, subrayó.
En cuanto a las posturas de las autoridades por minimizar esta creciente inseguridad, consideró que no se puede minimizar una situación así, aunque ellos están en su derecho de decir que realmente no se está en una etapa critica, sin embargo expuso que con un caso violento que haya ya es un llamado suficiente para que las autoridades se pongan a trabajar fuertemente en este tema: “no podemos acostumbrarnos a que esto sea el estado natural de las cosas, estamos a tiempo de tomar todas las medidas pertinentes, estamos a tiempo, nunca es tarde para hacer un combate frontal a la delincuencia organizada”, concluyó.







