Ciudad de México. En las cuatro ocasiones que Cristian Alonso, de 22 años, ha hecho el examen de ingreso a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) no ha sido aceptado. Desde hace un año asiste como oyente a clases en la Unidad Xochimilco de esta institución. “Con ayuda de los profesores y alumnos de la UAM he hecho las tareas, presentado los trabajos y los exámenes. Y he tenido un promedio de más de nueve de calificación”.
Él es uno de los 10 jóvenes miembros del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior (MAES) que han decidido estudiar de esta manera en la UAM y que este viernes pretenden entregar una carta al rector general de la institución, Salvador Vega y León, en la que aseguran que tienen los argumentos para demandar a la universidad que reconozca, revalide y acredite sus estudios y que los acepte como alumnos formales con matrícula.
Más de 50 miembros del MAES realizan esta tarde una manifestación a las puertas de la Rectoría General de la UAM en la que demandan que la universidad tome medidas para incrementar su matrícula, que ronda los 45 alumnos, y que inscriba a los diez jóvenes oyentes.
Cristian dijo en entrevista que para él es un privilegio poder entrar a las aulas de una universidad como la UAM, pues considera que tiene un alto nivel académico. “Además ha sido muy satisfactorio para mí poder demostrar que un examen de ingreso no es lo que va a decidir si soy apto o no para estudiar”.
En 2015 93 mil 25 jóvenes se presentaron al concurso de ingreso de la UAM y 9 mil 833 de ellos fueron aceptados.





