Carolina Gómez Mena
Investigadores y académicos del Comité Técnico Interinstitucional sobre Alcohol llamaron a la Cámara de Diputados a incluir una actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de las bebidas alcohólicas en el dictamen de la Ley de Ingresos 2027, que debe aprobarse a más tardar el 20 de octubre, ante su ausencia en el Paquete Económico 2027.
En conferencia de prensa la doctora Andrea Bautista, académica de la Universidad La Salle y Alonso Robledo, integrante de la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA), coincidieron que ante la “falta de una política nacional para el control de bebidas alcohólicas”, ese vacío normativo permite por ejemplo la compra de alcohol a través de apps y la venta de bebidas que al tener muy bajo contenido de alcohol se expenden como sin alcohol.
La académica detalló que en esta venta por apps no se verifica la edad de quienes compran y Robledo agregó que si hay una ley general para el control del tabaco, debería haber una regulación para las bebidas alcohólicas.
“Tenemos vacíos legales”.
Acotó que mientas el marketing de estos productos evoluciona, no hay actualización normativa. Entonces estamos en ese vacío normativo porque la gente pide bebidas alcohólicas por plataforma, y nunca se pide la credencial de elector para corroborar que eres mayor de edad; son algunos de los pendientes que tenemos en materia de normatividad”.
El maestro Erick Jiménez, de la Facultad de Psicología de la UNAM, señaló que así como las medidas de la Organización Mundial de la Salud demostraron que subir los impuestos al tabaco es una medida eficaz para reducir su consumo, especialmente en jóvenes y sectores de menores ingresos, es necesario aplicar esa misma lógica al alcohol, porque cuanto más barato es, más se consume, y más daño genera: violencia, accidentes, enfermedades y gasto público”.
En México, seis de las 10 principales causas de muerte se asocian con el consumo de bebidas alcohólicas y se le atribuyen 41 mil muertes al año: 112 personas cada día. El alcohol está presente como causa en siete tipos de cáncer. Los costos directos e indirectos del consumo ascienden a 552 mil millones de pesos, mientras que la recaudación que aporta la industria alcoholera cubre solo una fracción de esa cifra.
Asimismo, la proporción de los impuestos sobre precio del alcohol en la región de la Américas son los segundos más bajos del mundo, mientras que los impuestos selectivos a la cerveza promedian 14 por ciento a nivel global, en las Américas solo 10.6 por ciento; los aplicados a bebidas espirituosas (tequila, mezcal, ron, vodka) promedian 22 por ciento a nivel mundial, frente a alrededor de 16 por ciento en la región.
El doctor José Herrera Paredes, de la Universidad de Guanajuato, mencionó que el “consumo de bebidas alcohólicas no debe asumirse como una práctica indispensable para la convivencia. Sus implicaciones trascienden la decisión individual y representan un desafío para la salud pública”.







