Por José Antonio Román
México, DF. Diversas organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil exigieron a la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, y a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), aceptar y cumplir en su totalidad la reciente recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por la detención arbitraria de los defensores y voceros de la Tribu Yaqui, presos injustamente durante un año.
Las organizaciones consideraron que la aceptación y cumplimiento de la recomendación debe darse desde un enfoque colectivo, considerando las afectaciones comunitarias a la Tribu Yaqui al haberse criminalizado y encarcelado a sus voceros, situación que afectó a la articulación, tejido y defensa de sus derechos.
Mario Luna y Fernando Jiménez, quienes han tenido un papel visible en la defensa de los derechos de la Tribu y en el proceso de consulta para la construcción y operación del Acueducto Independencia, fueron acusados indebidamente por los delitos de robo de vehículo y privación ilegal de la libertad, por los que permanecieron respectivamente 1 año y 11 días, y 11 meses y 3 días en prisión.
El pasado 16 de diciembre, la CNDH emitió una recomendación a la gobernadora Pavlovich y a la CEAV 2015, por las violaciones al derecho a la libre autodeterminación de la Tribu Yaqui, en el caso del Acueducto Independencia, y al derecho al debido proceso por la detención arbitraria.
Ante esta situación, organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), Fundar, y Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz), exigieron un cumplimiento integral de la recomendación de la CNDH.
Y es que hasta ahora, la gobernadora Pavlovich estableció como forma de reparación la indemnización a los voceros de la Tribu Yaqui, en contrasentido a la Ley General de Víctimas, la cual ordena que las personas tienen derecho a la reparación del daño de manera “oportuna, plena, diferenciada, transformadora, integral y efectiva”.
De tal manera que la reparación debe comprender las medidas de “restitución, rehabilitación, compensación, satisfacción y garantías de no repetición, en sus dimensiones individual, colectiva, material, moral y simbólica”.





