San Cristóbal de Las Casas, Chis. Los cinco obispos de Chiapas pidieron a los senadores y diputados federales que “abran algún canal de diálogo” con los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), para tratar el tema de la reforma educativa, porque “escucharlos, por el bien de la educación, es un clamor de nuestro pueblo”.
En una carta dirigida a los legisladores, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla y su auxiliar, José Luis Mendoza Corzo; los obispos de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel y Enrique Díaz Díaz, así como el de Tapachula, Leopoldo González González, les sugirieron que el Congreso “ofrezca a los maestros inconformes un diálogo”, cuando menos sobre los siguientes puntos “que les preocupan” y han provocado que se movilicen en diferentes estados:
“Asegurar sus derechos laborales y no perder su trabajo; adecuar a la realidad local las evaluaciones que se les hacen, tomando en cuenta las limitaciones y carencias propias de estos lugares; buscar otras formas de que puedan cobrar su sueldo, pues se les complica mucho si les pagan por medios electrónicos. Algunos trabajan en lugares muy lejanos de la selva y pierden mucho tiempo para acudir a un banco; garantizar que no hay un proceso de privatización de la educación, sino que el Estado cumplirá su responsabilidad de dar educación gratuita”.
Luego de expresar que “nos alienta que ya se haya iniciado un diálogo con sus líderes en la Secretaría de Gobernación, esperando que dé buenos frutos”, los prelados afirmaron que “nos llama la atención que el señor presidente de la República (Enrique Peña Nieto) regresó al Congreso la ley sobre transparencia, porque se lo pidieron los empresarios, pero se tiene resistencia para reconsiderar algunos aspectos de la reforma educativa que piden los maestros. ¿Tienen más poder e influencia los empresarios que los maestros?”.
Manifestaron que “no estamos de acuerdo con los bloqueos y desmanes que ha habido en algunas manifestaciones magisteriales, sobre todo por parte de personas u organizaciones infiltradas”.
También dijeron que “nos preocupa que se pierda el presente ciclo escolar, pues la inmensa mayoría de escuelas públicas en Chiapas no están laborando; algunas por presión, pero casi todas por convicción. Si en la mayoría de estados de la República se está implementando la reforma, hay que tomar en cuenta que Chiapas, Oaxaca, Guerrero, partes de Michoacán y Tabasco, sufren rezagos ancestrales”.





