Angélica Campillo
Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, aseveró que el hecho de que haya agentes policiacos inmiscuidos con bandas del crimen organizado quiere decir que la corporación está contaminada y es un grito de alarma que no se puede descuidar.
Manifestó que si se descubre que hay policías en activo que son parte de bandas del crimen organizado “¿ahora quién podrá defendernos?”, esto luego de que la Procuraduría General de Justicia de San Luis Potosí diera a conocer que se detuvo a tres presuntos responsables de los hechos delictivos ocurridos en días pasados en la zona metropolitana, entre los que se encuentran una agente en activo y un ex policía del municipio de Soledad de Graciano Sánchez.
Agregó que si estos efectivos están metidos en bandas delictivas quiere decir que las pruebas de control y confianza no han sido lo suficientemente rigurosas, y que mientras no se depuren estos agentes, la ciudadanía seguirá teniendo derecho en desconfiar.
Refirió que la PGJSLP debe investigar e ir al fondo para llegar hasta el responsable, ver a qué banda pertenecen, quién los comanda, quién les dio la orden de la ejecución, etcétera: “no se debe tener miedo de denunciar a quien haya que denunciar, caiga quien caiga”, reiteró.
Priego Rivera consideró que sería conveniente que agentes federales participaran en las corporaciones municipales, como se ha hecho en otros estados donde se ha detectado que oficiales están involucrados con bandas delincuenciales, porque “entre menos tengan parte, más van a ser objetivos en su obrar”.





