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Por premura no se licitaron las purificadoras: Municipio

Jaime Nava

El oficial mayor del ayuntamiento capitalino, Noé Lara Enríquez, entregó a La Jornada San Luis, a través del área de comunicación social, dos hojas impresas sin membrete ni firma para responder a la publicación hecha el lunes por este medio en donde se reveló que la administración encabezada por Ricardo Gallardo Juárez adquirió las purificadoras de agua que se han instalado en diversas colonias de la ciudad a precios muy superiores a los que son ofrecidas al público en general y al menudeo.

De acuerdo con el documento entregado, el Comité de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios habría acordado “por unanimidad de votos” que se realizara la contratación del servicio para la instalación de “14 plantas purificadoras para el llenado de garrafones […] hasta por un importe de $4,700,00.00”. La Jornada San Luis dio a conocer que el costo al cual estarían siendo adquiridas las purificadoras es de 338 mil 177 pesos y 12 centavos, lo que representa un sobreprecio de 112 mil 441 pesos, de acuerdo con una cotización hecha a un particular por el mismo proveedor de plantas purificadoras del ayuntamiento.

El mismo documento, proporcionado por el ayuntamiento, señala que la sesión del Comité de Adquisiciones se llevó a cabo el 30 de noviembre de 2015 y justifica la no licitación de las plantas purificadoras con el “fundamento” de dos fracciones del artículo 26 de la Ley de Adquisiciones del Estado de San Luis Potosí que dice: “El comité podrá, bajo su responsabilidad, adjudicar directamente adquisiciones, arrendamientos y servicios, sin sujetarse a las formalidades de los procedimientos de licitación pública cuando: […] II.- Existan circunstancias que puedan provocar trastornos graves a la institución o costos adicionales importantes en el precio de bienes o servicios […] VI.- Existan razones justificadas para la adquisición y arrendamiento de bienes y servicios de marca determinada”.

Existe una relación de asuntos de las reuniones del Comité de Adquisiciones en cuyo punto número cinco de la sesión del 30 de noviembre de 2015 se lee: “Acordar y en su caso autorizar el servicio de agua purificada, mediante purificadoras, para dar apoyo a las familias potosinas de escasos recursos”. Sin embargo, llama la atención que en el punto número cuatro, en la misma sesión, aparezca una adquisición que “por su monto y en apego a los diferentes ordenamientos legales aplicables es necesario realizar el procedimiento de licitación pública”.

Es decir que el mismo Comité de Adquisiciones, que no consideró necesario someter a licitación pública la compra e instalación de purificadoras de agua por un monto de hasta cuatro millones 700 mil pesos, previamente y durante la misma sesión decidió que se licitara la compra de “Fierros y Aceros para la Dirección de Desarrollo Social” por un millón 656 mil 846 pesos, cantidad menor a la designada para la compra de purificadoras.

Aunque la cotización emitida por el proveedor de las plantas potabilizadoras de agua, Miguel Ángel Tovar Parra, advierte que el tiempo de entrega es de entre dos y tres semanas, la primera purificadora fue inaugurada el 15 de diciembre del 2015; es decir, 15 días después de que el comité se reuniera. Adicionalmente, según consta en la lista de contratos celebrados por el ayuntamiento, Tovar Parra y la administración municipal firmaron el primer contrato para la instalación de tres purificadoras el día 12 de enero del 2016, casi un mes después de que se inauguró la primera planta.

 

“No tengo el dato en este momento”

En entrevista, el oficial mayor del ayuntamiento, Noé Lara Enríquez, aseguró que hicieron la asignación de las purificadoras a Miguel Ángel Tovar Parra con base en la ley, además justificó la falta de licitación dada la “premura del tiempo por el recurso que ya se tenía que ejercer” y, aunque dijo no “ubicar” a Tovar Parra, afirmó que seguramente sí lo conoce.

El argumento de Noé Lara en relación a que se adjudicó la compra de las plantas potabilizadoras por una supuesta “necesidad” de ejercer los recursos  no se sostiene documentalmente. Información pública del ayuntamiento da cuenta de que los pagos efectuados a Tovar Parra se realizaron con recursos del Fortalecimiento de Fondo Municipal (ramo 33) y en la lista de licitaciones de diciembre del 2015 aparece la licitación número MSLP-17-2015 relativa a la compra de “Fierros y Aceros”, aprobada el mismo día que se adjudicaron las purificadoras, en la cual se establece que se pagaría con recursos del ramo 33.

Igualmente sostuvo no saber si se trata de una coincidencia el hecho de que le hayan adjudicado la instalación de los centros de purificación de agua al mismo proveedor que los instaló en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, en donde también fueron adjudicados de manera directa, lo cual generó que la Auditoría Superior del Estado realizara observaciones por no haber licitado su compra.

A pesar de que el decreto 0074 expedido por el Congreso del Estado fija que el monto máximo que puede adjudicarse de manera directa es de 1125 salarios mínimos, es decir, menos de 70 mil pesos, el oficial mayor insistió en que se la adjudicación de las purificadoras se realizó con apego a la ley.

Posteriormente, Lara Enríquez dijo que recibieron otras propuestas, pero la formulada por Tovar Parra fue la que más les convino porque “garantiza seguridad, calidad y además mantenimiento preventivo, correctivo”.

Después de asegurar que él estuvo presente en la sesión donde se tomó la decisión de adjudicar directamente las purificadoras, al oficial mayor se le cuestionó el nombre de los otros proveedores que presentaron propuestas, sin embargo, respondió: “no tengo el dato en este momento”. Refirió que se tiene contemplada la instalación de 50 purificadoras durante el trienio de Gallardo Juárez y al preguntarle si las plantas restantes serían contratadas con el mismo proveedor de nueva cuenta argumentó: “no tengo el dato en este momento”.

Cuestionado en el sentido de si considera un exceso el precio que paga el ayuntamiento por los equipos de purificación de agua si en el mercado se ofertan en cien mil pesos menos, el oficial mayor aseguró que “de ninguna manera” pues, dijo, el proveedor les ofrece “mantenimientos correctivos y preventivos, otras cuestiones adicionales y, desde luego, la capacitación”. Asimismo, expresó que el precio “es nada comparado con el beneficio de diez mil personas”.

JSL
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