Federico Anaya Gallardo
El pasado miércoles 5 de julio de 2023, en la mesa de Momentum con los periodistas, Témoris Grecko señaló que una de las evidentes estrategias del presidente López Obrador es colocarse él mismo en la boleta electoral de 2024 a través de una agenda obradorista. El periodista afirmó que, al centro del llamado “Plan C”, se construye la narrativa de que el voto masivo por Morena en la próxima elección presidencial permitirá una mayoría parlamentaria que logre los objetivos que hoy son bloqueados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. (Liga 1.)
En el otro extremo del espectro ideológico, la idea de Andrés Manuel en la boleta 2024 fue manejada por Pablo Majluf en Es la Hora de Opinar ese mismo miércoles. (Liga 2.) Para Majluf es evidente que, más allá de quién se quede con la candidatura morenista, López Obrador será un “premio escondido” en el ticket presidencial oficialista.
A mí me parece fascinante la coincidencia de Grecko y Majluf. Y me parece que escuchar atentamente sus argumentos ayudará a la ciudadanía a entender mejor la coyuntura que estamos viviendo y los límites de las argumentaciones utilizadas en los dos polos ideológicos que hoy se enfrentan en nuestra República. Te recomiendo mucho, lectora, ver y escuchar ambas mesas de análisis para formarte tu propia opinión. Como guía, sugiero que, mientras Grecko y su mesa subrayaron el proyecto obradorista (de lo que hablaré hoy), Majluf y la suya sólo se interesaron en la influencia personal, el carisma o la personalidad de López Obrador frente a los de una posible candidata o candidato. La primera mesa se preguntó acerca de las ideas, de los proyectos de Nación. La segunda se concentró en los encuentros y desencuentros de personalidades. (En Política, ambas cosas importan, pero la Historia enseña que personalidad sin ideología no fructifica mucho.)
Vayamos ahora a la mañana de Momentum. Témoris Grecko departió con Manuel Hernández Borbolla y con Violeta Núñez. El conductor Ernesto Ledesma les planteó temas de actualidad que deberían haber llevado a un análisis centrado en las personalidades como ocurriría en la noche de Es la Hora de Opinar: la frustración de Santiago Creel, las risas de Xóchitl Gálvez y el amago de Marcelo Ebrard de romper con Morena. También planteó la cuestión de los privilegios de la Suprema Corte. Sin embargo, la mesa bien pronto derivó hacia los proyectos sociales que representan los campos políticos enfrentados.
Al tocar el tema de los privilegios de la Corte, Ledesma recordó que un juzgado de distrito acababa de conceder la suspensión a una empresa minera en contra de las recientes reformas a la Ley Minera salinista; y en ese punto Grecko señaló lo preocupante de ese caso era que, aunque se trataba de una sola minera, mostraba “un caminito que las demás empresas van a seguir”. Y agregó que, con los ministros que hay en la Corte “quién sabe a dónde va a llegar” esa ruta. Para Témoris, la Corte ha jugado en beneficio de la estrategia obradorista de construir una agenda militante para la elección, al oponerse un día sí y el otro también, a leyes y actos del gobierno federal; señalando que esto equivale a “poner en duda su imparcialidad”.
Manuel Hernández Borbolla intervino entonces para recordar que la Corte jamás ha sido imparcial y que siempre ha sostenido el régimen neoliberal. “Lo que pasa es que [antes] como eran completamente afines … podían de repente aparentar cierta independencia [y tomar] ciertas decisiones que podían parecer que eran autónomas, pero eran realmente mera simulación”. Correctamente, Manuel señaló que antes de la Administración López Obrador pocas veces se puso a prueba la independencia de la Corte en materias centrales al modelo social y económico.
En este sentido, entre 2018 y 2023, la diplomacia inter-poderes del ministro Zaldívar permitió administrar un enfrentamiento que ha ido escalando poco a poco. Pero lo que dice Hernández Borbolla es cierto: en este sexenio la Corte siempre ha estado a derechas de la Presidencia. Lo vimos a principios de 2022 cuando la Primera Sala rechazó los amicus curiæ de la Semarnat y del INPI en las que el poder ejecutivo recomendaba declarar inconstitucional la Ley Minera salinista en el Amparo en Revisión 134/2021. Si bien las y los ministros ampararon a la comunidad indígena náhua de Tecoltemi contra de las concesiones mineras otorgadas a la compañía Almaden/Gorrión, se negaron a declarar inconstitucional la ley que había permitido los abusos contra los pueblos originarios de la sierra norte de Puebla. Aparte, la Primera Sala refrendó un criterio de la Segunda en un caso similar (Amparo en Revisión 1144/2019) resuelto en junio de 2020. Es obvio que nuestro máximo tribunal no quiere espantar a los grandes mineros; aunque protegerá a los pueblos que aguanten litigios largos, caros y complicados –que siempre serán los menos. La ideología existe.
En la mesa de Momentum, Témoris Grecko argumentaba que el llamado militante del obradorismo era difuso “porque no hay una definición al detalle de qué es lo que estamos hablando… El Plan C es una nebulosa”. Inexacto. La idea surgió en La Mañanera al tiempo que la Corte bloqueó la reforma electoral obradorista –el “Plan B” que buscaba hacer más eficiente al INE, luego de que la minoría de derechas había bloqueado en la Cámara el “Plan A” de reforma constitucional democrática. Pero el “Plan C” que empezó con lo democrático-electoral se ha ido engrosando (como expediente judicial) con muchos otros temas.
Ya mencioné la cuestión minera. Recordemos ahora el entusiasmo de la oposición de derechas al ver a las y los ministros repudiar la reforma electoral tan sólo sobre la base de errores de procedimiento parlamentario. Inmediatamente anunciaron Acciones de Inconstitucionalidad en contra de una decena de reformas aprobadas en el Senado el viernes 28 de abril de 2023 –en una sesión que ellos trataron de impedir, bloqueando el trabajo en la sala de plenos y en el recinto parlamentario alterno de Xicoténcatl. Hoy, las derechas llaman a esa sesión el “Viernes Negro”, siguiendo una ocurrencia del ex-ministro de la Corte, José Ramón Cossío (quien es ahora opositor electoral en la plaza pública). En entrevista con Aristegui Noticias, el coordinador de los senadores del PAN, Julén Rementería del Puerto explicó, el pasado 3 de mayo de 2023, que él esperaba que, “con los aires nuevos que corren en la Corte, [el alto tribunal] pueda tomar a bien lo que estamos presentando”. (Liga 3.) ¡Buena coordinación! ¡Fuera máscaras!
La lista de las leyes del “Viernes Negro” que ha impugnado la oposición de derechas ante la Suprema Corte nos regala una primera lista de los temas que les duelen a los reaccionarios (y que son parte de la agenda obradorista). (Liga 4.)
La reforma a la Ley Minera (dando derechos fuertes a los pueblos originarios). La nueva Ley General de Humanidades, Ciencia y Tecnología (arrebatando el sistema de educación superior de las garras de las élites doradas). La reorganización del sistema de Salud (rescatándolo de los mercaderes y proveedores). La reorganización del sistema de financiamiento/bancarización para los pobres del campo y la ciudad (desapareciendo el barril sin fondo que era la Financiera Rural). Un modelo de candados contra la privatización en el Tren Maya, espacio aéreo y otros megaproyectos (vía las fuerzas armadas). La prohibición de precursores químicos peligrosos en la elaboración de anestésicos (en contra de los mercaderes irresponsables).
Los defensores de la Suprema Corte en esta coyuntura nos recuerdan que el criterio que permite declarar inconstitucional una norma por fallas en el procedimiento legislativo es viejo y que sus precedentes vienen desde hace varios sexenios. Esto es verdad, sin duda. El ministro Zaldívar (a quien luego se le acusa de obradorista) ha votado con ese criterio y explicado los precedentes en cada ocasión. Pero lo que no ven esos defensores de la Corte es el incremento de estos casos en los últimos años. Este incremento se debe a lo que explicó Hernández Borbolla en la mesa de Momentum: ayer la Corte y el Ejecutivo estaban del mismo lado ideológico. Ambos eran neoliberales. Hoy la Presidencia avanza y defiende algunos cambios al paradigma neoliberal –y, a través de sus resoluciones, la Corte se alinea políticamente con la oposición de derechas.
Para acabarla de atrasar, las y los ministros responden formalistamente al válido cuestionamiento de por qué siguen violando el Artículo 127 Constitucional, ganando más que el presidente de la República. Se ponen de pechito. (Y sin quererlo, nos ayudan a las izquierdas en el actual proceso de concientización social y política.)
Ligas usadas en este texto:
Liga 1:
https://youtu.be/bYFG2rlzU_k
Liga 2:
https://www.youtube.com/live/nsRMOI2fLF0?feature=share




