Silvia Chávez González, corresponsal

Huehuetoca. La capacidad de alojamiento en la Casa del Migrante San Juan Diego fue reducida este año por la pandemia del Covid-19, y como medida para prevenir contagios, al momento se permite la estancia de entre 20 y 21 hombres y al menos seis mujeres por día; además fue suspendido el ingreso de grupos de ayuda humanitaria para prevenir infecciones.

“Si bien es cierto a principios de abril hubo una disminución considerable del flujo migratorio, también es verdad que frente a la pandemia tuvimos que tomar varias medidas”, dijo Eloy Vargas, director de la Casa del Migrante, en un mensaje emitido en la cuenta de Facebook de dicho espacio de atención humanitaria.

El albergue sigue abierto a la ayuda humanitaria para migrantes extranjeros, pero asumiendo recomendaciones de salud promovidas por autoridades civiles, como: mantener la sana distancia entre los propios huéspedes, colaboradores y todo personal que labora dentro del refugio migratorio, explicó el sacerdote.

Durante la pandemia del Covid-19, el refugio migratorio ha registrado la disminución de apoyos humanitarios, por lo que reiteró su llamado a los feligreses para que sigan haciendo llegar donativos en especie a la casa del migrante, mencionó.

“Hemos decidido mantener abierta la Casa del Migrante, por nuestra identidad cristiana. Tiene que ver con nuestra mentalidad del bien que hacemos al prójimo y con nuestra relación personal con Cristo, una manera de manifestar nuestro encuentro personal con él que se concretice precisamente en el hermano”, dijo el cura.

Ernesto Moriel, asistente en el albergue, expuso que “los retos ahora con esta pandemia es seguir sirviendo. Cuidarlos a ellos (los migrantes) y cuidarnos a nosotros. Hemos reducido el número de los que podemos dejar entrar, precisamente para guardar las distancias. Nuestro cupo ahorita para hombres es de 20 a 21 y para mujeres de seis, en los dormitorios no podemos tener más. Hemos tenido que decir a algunos que no pueden entrar”.

Una de las preocupaciones en el refugio migratorio, es no contar con un área especial de aislamiento para llevar a probables casos de Covid-19, donde se le tenga al paciente y no contagiar a los demás huéspedes.

En agosto del 2012, fue abierto el albergue “San Juan Diego Cuauhtlatoatzi”, en una hectárea del barrio San Bartolo de ese municipio, a un costado de las vías del tren de la línea a Laredo, desde entonces viajeros reciben alojamiento, comida, ropa y servicios médicos en el lugar administrado por la Diócesis Cuautitlán.,Covid-19

Reloj Actual - Hora Centro de México