Arturo Huerta González

Ante las demandas de los productores de granos básicos -trigo, maíz, sorgo y frijol- de Sonora, Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Tamaulipas, Zacatecas, Guanajuato, Nayarit y Jalisco, aunada a voces de académicos de la UNAM y Chapingo, manifestamos el 25 de septiembre de 2025 en un Foro sobre el Rescate del Campo Mexicano realizado en la Facultad de Economía de la UNAM, la urgencia de sacar los granos básicos del T-MEC. Ésto ha generado declaraciones en contra. El director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) el 2 de octubre en el marco de la Expo Agro Noreste & Bovinos Carne, dijo que “voces ideológicas” en México están impulsando la salida de los granos básicos del acuerdo, e inclusive de la Bolsa de Chicago. Dicha crítica califica de “voces ideológicas” a aquellos que están por la protección de la producción nacional, del empleo y por la autosuficiencia y soberanía alimentaria de los granos básicos. ¿Cómo podríamos calificar a aquellos que están por seguir favoreciendo a los productores y el empleo de Estados Unidos, así como a las grandes empresas comercializadoras de exportaciones e importaciones agrícolas internacionales como ADM, Cargill, Bunge y Louis Dreyfous? El calificar como “voces ideológicas” a los defensores de la autosuficiencia de granos básicos en el país, es para descalificar dichas demandas. La discusión no tiene que ver con la ideología, sino con los datos, con los resultados de la política predominante. La posición de GCMA refleja la defensa de los intereses de las empresas transnacionales que se han beneficiado de las importaciones de los granos básicos, a costa de desplazar a los productores nacionales y frenar el crecimiento del país. El argumento del GCMA reconoce que “la autosuficiencia de México en granos y oleaginosas es sólo del 42%, por lo que depende de EU para abastecerse”. Pero lo que no se señala es que ello ha sido consecuencia de las políticas neoliberales predominantes en el país de libre comercio, cero aranceles a dichos productos, aunado al dólar barato que abarata las importaciones, aunado a la falta de subsidios a los productores nacionales, a las altas tasas de interés que encarece el crédito y la inversión. Los gobiernos han preferido bajar la inflación con importaciones baratas, por lo que le es funcional el dólar barato con que se trabaja, a costa de afectar a los productores de granos básicos nacionales, de frenar el crecimiento de la economía, de tener déficit de comercio exterior, aumentar los niveles de endeudamiento y depender en forma creciente de entrada de capitales. Para que estos ingresen en el país, se establecen altas tasas de interés, austeridad fiscal y tal política continúa actuando en detrimento de la producción nacional que nos lleva a seguir dependiendo de importaciones y de la entrada de capitales. Sin embargo, los neoliberales siguen defendiendo el T-MEC y nos dicen que “desvincular los granos básicos de las reglas norteamericanas de libre comercio los encarecería, pues México se vería obligado a importar de países más lejanos, como Brasil o Argentina, aumentando los costos”. La posición de los productores de granos básicos es que el país tiene capacidad de ser autosuficiente sin recurrir a importaciones, pero para lo cual se requiere de política proteccionista, de créditos baratos, subsidios y que el precio se fije en torno a las condiciones productivas nacionales, tal como lo ha venido haciendo siempre EU para fomentar su agricultura. Y además el 95% de los productores agrícolas estadunidenses recibe subsidio y trabajan con menores tasas de interés que en México.

Nuestro país ha aceptado condiciones de desigualdad en un tratado que debería representar las mismas oportunidades de producción de los países involucrados. El sacar los granos básicos del T-MEC no perjudicaría al sector pecuario, como señala GCMA, debido a que su materia prima sería satisfecha por la producción nacional. Es mejor un contexto endógeno de crecimiento y generador de empleo, que reduzca nuestra dependencia alimentaria y el déficit de comercio exterior y los requerimientos de entrada de capitales, aunque genere cierto aumento de precios, ya que la población tendría empleo e ingresos para sortear tal situación.

Japón produce su propio arroz a pesar de que le sale más caro que importarlo de Vietnam. Conforme vaya incrementándose la productividad y producción los precios irán bajando y con ello la tasa de interés, lo que permitiría mayor capacidad de inversión pública y privada necesarias para el crecimiento y el empleo.

GCMA señala que “la salida de los granos del T-MEC dañaría la relación comercial con EU, arriesgando particularmente a los sectores exportadores más competitivos, como frutas, hortalizas, carne y cerveza”.

Es difícil que EU prohíba dichas importaciones. Establecería aranceles y estos productos tienen demanda inelástica al precio, y no pueden fácilmente ser reemplazados por otros, por lo que los productores de estos bienes no serían muy afectados.

También GCMA señaló que no es cierto que el sector agropecuario haya sido perdedor en el tratado, por el contrario que “fue de los grandes ganadores”. Al respecto hay que decir que las ganadoras han sido las empresas transnacionales comercializadoras antes señaladas.

GCMA termina diciendo que “son cosas ideológicas terribles, no ven los números de cómo a México le ha ido bien con el T-MEC, somos un país diferente a partir del tratado, sería lamentable (que salgan los granos del acuerdo) en virtud de que aumentarían los precios al consumidor”. Sin embargo, los números reflejan que con el tratado pasamos a tener menos crecimiento económico, menos industria (y la existente está altamente extranjerizada), menos producción de granos básicos, alta participación de empresas transnacionales en la producción y comercialización de productos agropecuarios, alto subempleo, mayores niveles de endeudamiento, mayor pobreza, delincuencia y alta dependencia de entrada de capitales. El planteamiento de GCMA se preocupa por los precios al consumidor, pero no por la producción y el empleo nacional. ¿De qué sirve bajar la inflación con productos importados baratos que generan desempleados que no tienen ingreso para adquirir los bienes baratos?

ahuerta@unam.mx
Profesor del Posgrado de la Facultad de Economía de la UNAM desde 1975

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