Arturo Sánchez Jiménez
Por unanimidad, el Comité Organizador del Premio Nacional Carlos Montemayor, presidido por Susana de la Garza, otorgó este sábado la edición 2025-2026 a las y los mexicanos que participaron en la Flotilla Global Sumud, iniciativa que buscó romper el bloqueo impuesto por Israel a la franja de Gaza y llevar ayuda humanitaria al pueblo palestino, aun a riesgo de la vida de sus integrantes.
La ceremonia se realizó en la sede de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, en el contexto del 16 aniversario luctuoso del escritor Carlos Montemayor, colaborador de La Jornada. Además de la entrega de la presea, se rindió homenaje a combatientes venezolanos y cubanos asesinados durante una agresión ordenada por el presidente estadunidense, Donald Trump, contra Venezuela, el 3 de enero.
Al recibir el reconocimiento, Patricia Luévano González, integrante de la flotilla, relató a nombre de sus compañeros que su decisión de sumarse a la movilización nació de la indignación ante la reanudación de los bombardeos sobre Gaza. “Ese día algo se despertó en mí y sentí por primera vez que sí podía hacer más”, expresó. Narró cómo, a través de redes sociales, se integró a la organización de una delegación mexicana que viajó a Egipto para manifestarse pacíficamente en Rafa, y posteriormente participó en la articulación de la flotilla marítima.
“El 31 de agosto los barcos zarparon despedidos por una multitud en Barcelona. Durante más de un mes, al menos 496 personas navegaron desde distintos puertos”, recordó. El 1 de octubre la flotilla fue interceptada por el ejército israelí en aguas internacionales y sus integrantes fueron trasladados a prisión. “No llegamos a Gaza, pero triunfamos. Logramos romper el silencio”, sostuvo.
Dolores Pérez Lazcarro, también integrante de la flotilla, evocó la experiencia en altamar como un espacio de hermandad y esperanza. “Estamos acá porque amamos. Porque amamos a las personas que nunca hemos visto y que viven en un territorio en llamas”, afirmó.
Miguel Ángel Barragán, encargado de Asuntos Políticos de la Embajada del Estado de Palestina en México, transmitió el agradecimiento de la embajadora Nadya Rasheed y subrayó que el premio tiene “un peso histórico y moral enorme”. Señaló que la solidaridad internacional es una “responsabilidad ética ineludible” ante la devastación en Gaza.
Las y los galardonados afirmaron que la flotilla “no es el final, es una grieta por donde entra la verdad” y aseguraron que volverán a intentarlo.





