Por Alondra Flores
Ciudad de México. En el quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, la escritora Angelina Muñiz Huberman presentó en el Centro Cultural de España su novela Morada interior, la historia de una mística española, sin apego al tiempo o al espacio. Es un diario apócrifo en el que podría hablar una mujer del siglo XVI o una de la Guerra Civil Española, “desgarrada entre grandezas y crueldades”.
Publicada originalmente en 1972, ahora es reeditada por Joaquín Mortiz la novela que es considerada la primera del género neohistórico en la literatura mexicana. Se trata de una obra abierta, sin fronteras, libre en la estructura y en el estilo.
Hija de exiliados españoles, nacida en Francia en 1936, Muñiz-Huberman aborda la identidad en la novela que se funde con la autobiografía y la narrativa poética.
“No es que me desespañolice, sino que busco las raíces, las verdaderas y profundas. Esas raíces que cuesta trabajo encontrar, que duele desenterrar y que temen la luz del día. Hacia abajo, siempre abajo, siempre hacia dentro, muy dentro, en lo negro, están las raíces. En donde el sueño se borra en el olvido. En donde la visión es opaca y confusa”, mencionó la autora, la noche del miércoles, en la presentación en la que estuvo acompañada por el periodista Miguel Ángel Quemain y por Carlos Ruiz, director del Centro Cultural de España.
“Pertenezco a una generación de escritores que somos los que llegamos de niños a México, gracias al ofrecimiento de Lazaro Cárdenas de acoger a los exiliados cuando se pierde la Guerra Civil española”, de los cuales varios nos convertimos en escritores. Y somos llamados hispanomexicanos, una situación ambigua, consideró.





