Ciudad de México. El disco Colores: música para órgano en los confines de nuestra era se presentó anoche en la Fonoteca Nacional.
Se trata de una grabación peculiar, integrada por piezas de reciente creación para órgano monumental, interpretadas por Víctor Manuel Morales. El músico detalló que la composición en México para este instrumento ha sido casi nula.
El nuevo material discográfico reúne cinco piezas de autores vivos, tres de ellos mexicanos: Leonardo Coral, Federico Ibarra y Gustavo Delgado. Y dos más de los compositores de Letonia, Imants Zamzaris y Peteris Vaks.
La grabación de las piezas se hizo en la iglesia Evangélica Luterana en México, en Mixcoac, de estética neobarroca. El instrumento está integrado por tres teclados, pedalera y 38 registros, del tipo que interpretaba Bach.
En la presentación, Morales estuvo acompañado de su colega organista Marco Ángel Sánchez y el especialista Theo Hernández, quienes más que una presentación tradicional, hicieron una sesión sonora para apreciar el disco, una cátedra sobre este particular y antiguo instrumento.
Su llegada a México, se explicó, fue gracias a los españoles como un elemento de evangelización. Su evolución ha sido particular, con manufactura de indígenas y materiales disponibles en la región. Casa órgano es único e irrepetible.
Durante la cita también se proyectó un videoclip a la pieza “Viajero”, de Péteris Vasks, hecho inusual en la música de órgano.





