Alia Lira Hartmann
Berlín.- La edición 76 del Festival Internacional de Cine de Berlín, La Berlinale es escaparate de una importante gama del cine alemán tanto en la sección de competencia como en otras secciones del festival. Como país anfitrión, colocar al cine alemán, en una posición destacada es de esperarse con el objetivo de que las producciones que aquí se estrenan, apunten a la trascendencia en la escena de la cinematografía mundial.
En la Competencia Oficial por el Oso de Oro se encuentran este año varias películas alemanas o coproducidas por Alemania que destacan tanto por su calidad narrativa como por los temas que abarcan. El día de hoy se presentó Rose, coproducción con Austria, protagonizada por la estrella del cine alemán Sandra Hüller, drama histórico sobre una mujer que adopta una identidad masculina en el siglo XVII.
Una mujer con identidad masculina en el siglo XVII
Rose del realizador austriaco Markus Schleinzer es un drama histórico, íntimo y político que marca el esperado regreso de Sandra Hüller. Consolidada ya como una de las intérpretes más versátiles y arriesgadas del continente, Hüller vuelve a La Berlinale con un enigmätico y complejo personaje que refirma su capacidad histriónica para interpretar aspectos emocionales un tanto incómodos.
La película sigue a Rose, interpretada por Hüller, quien llega enigmáticamente a un aislado pueblo protestante alemán haciéndose pasar por soldado y heredero de una granja abandonada. Aunque al principio su presencia despierta desconfianza, con el tiempo Rose se va integrando en la comunidad. Pero poco a poco se revelan secretos: no todo es lo que parece, y la verdadera identidad de Rose —una mujer que ha asumido el rol y vestimenta masculina para abrirse camino— se convierte en el eje moral y dramático de la historia.
Mujeres en la historia que se presentaban como hombres
A través de numerosos relatos documentados sobre mujeres disfrazadas de hombres en la historia europea, el director Schleinzer comenta haberse documentado y haber encontrado rápidamente algunos de estos casos, se trata de mujeres que sirvieron como hombres en el ejército o se comportaron como hombres en la vida normal – y finalmente fueron descubiertas y llevadas ante un tribunal. Debido a los expedientes judiciales, sus biografías son aún conocidas.
Sandra Hüller y el reto de interpretar una figura masculina
En conferencia de prensa la reconocida actriz alemana reconoció la dificultad del personaje y la posibilidad a través de este trabajo de crear una especie de monumento en recuerdo. ” Yo también quería saber si podía hacerlo, porque me pareció realmente desafiante interpretar a alguien que se disfrazaba así y tenía esa historia de vida. “Nunca había hecho algo así antes.”
Para el papel era necesario vestirse con muchas capas de ropa, una cinta para el pecho e incluso una prótesis del pene y una especie de acolchado que cubría todo su cuerpo para ocultar toda evidencia femenina.
Ha comentado que otro de los desafíos era ejecutar movimientos que se consideran típicos masculinos, pero evitando caer en clichés.
Sandra Hüller (1978) es una actriz alemana de cine y teatro reconocida internacionalmente por sus papeles protagonistas en películas aclamadas de 2023 como Anatomía de una caída que recibiera en 2023 la palma de Oro en el festival de Cannes y el drama sobre el Holocausto de Johnattan Glazer, La zona de interés.
Con una larga carrera en Alemania, en 2016 fue reconocida en su papel de Inés Conradi en la cinta Toni Erdmann protagonizada por el fallecido actor austriaco Peter Simonischeck, Toni Erdmann logró múltiples premios del cine europeo, seleccionada en el Festival de Cannes y una nominación como mejor actriz para los Oscares en la en 2024, convirtiéndose en una de las pocas actrices alemanas en recibir esta nominación.





