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Lima. El mandatario interino peruano, José Jerí, declaró este miércoles en una sesión de la comisión de fiscalización del Parlamento que los empresarios chinos, con los que se reunió en citas no registradas, insistían en que viaje a China. Las revelaciones de la prensa provocaron una crisis gubernamental y pedidos para removerlo del poder.
La situación se produce en un país sudamericano que está sumergido en una larga inestabilidad política que sumó siete presidentes desde 2016 y que está próximo a celebrar comicios generales. La nación andina también afronta el descontento de sus ciudadanos por el alza de la criminalidad.
Jerí repitió, tal como lo indicó la víspera a una televisora local, que en las reuniones no hizo “nada ilícito”. Sin mostrar pruebas señaló que existe un “ánimo desestabilizador” para defenestrarlo con el objetivo de “intervenir” en las próximas elecciones del 12 de abril.
Reveló que se reunió cuatro veces, entre diciembre y enero, con el empresario Yang Zhihua, de 53 años, en un restaurante y una tienda mayorista porque quería comer comida china y comprar caramelos, respectivamente. Tres veces lo hizo en un restaurante. Pero su asistencia la noche del 26 de diciembre, cubriendo su cabeza con una capucha y llevando un bolso, despertó sospechas de la oposición sobre posibles actos irregulares.
Yang, a quien Jerí llama “Johnny”, es propietario del restaurante de comida china y de la tienda, pero además se adjudicó en 2023 una concesión para construir una hidroeléctrica en los Andes que aún no ha entregado. El mandatario indicó que no sabía los antecedentes de otro empresario chino, Ji Wu Xiaodong, quien ingresó a palacio de gobierno tres veces, pese a tener arresto domiciliario y no poder abandonar su casa por estar investigado por su vinculación a una organización criminal de tráfico de madera en la Amazonía.
El martes, Jerí indicó que Ji Wu también estuvo presente en el restaurante chino sirviendo la comida y que luego, en sus tres ingresos al palacio de gobierno, Ji Wu no le realizó ningún pedido porque “no habla mucho español”. Sin embargo, Ji Wu está registrado como traductor oficial de chino a español, según datos oficiales.
Jerí afirmó que en las citas ocultas con los empresarios se coordinó sobre las actividades del Día de la Confraternidad Peruano–China, que se celebrará el 1 de febrero. China es el primer socio comercial de Perú por más de una década con inversiones claves en diversos rubros, incluido un megapuerto en el Pacífico que acorta una ruta marítima que conecta a Sudamérica con Asia.
El presidente ad interim también reveló este miércoles que los empresarios insistían en que viaje a China. “Por veinteava vez, a modo de graficarlo, se me invitó nuevamente a China”, comentó. Indicó que los empresarios querían que viaje “por intermedio de ellos, de la embajada, de la cancillería”. Añadió que no aceptó “por temas de agenda”.
“¿Cuándo viaja? ¿Por qué no viaja? Ahora que es presidente debería viajar”, recordó que le decían.
The Associated Press preguntó a la cancillería peruana y a la embajada de China en Perú sobre si estaban enteradas de los ofrecimientos de los empresarios para que el presidente viaje a China, pero no se obtuvo una respuesta al momento.
El presidente no quiso mostrar su teléfono móvil, pese a los pedidos de una legisladora y los periodistas, para mostrar con quien conversaba el 6 de enero en una tienda mayorista del empresario Yang, de acuerdo con un video difundido por la prensa local. La sospecha surgió porque la tienda estaba clausurada por infringir normas municipales, pero días después una norma gubernamental permitió que la tienda se reabra.
Tres grupos de congresistas presentaron por separado ante el Parlamento tres pedidos para remover a Jerí de la presidencia interina luego que llegó al poder el 10 de octubre por línea de sucesión presidencial en reemplazo de la entonces presidenta Dina Boluarte (2022-2025), quien no tenía vicepresidente.





