Ciudad de México. El “incremento ostensible de la litigiosidad” en materia electoral impone trazar nuevas rutas para hacer más efectiva nuestra democracia, incluyendo la tutela judicial efectiva, sostuvo el presidente de la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Constancio Carrasco Daza, al rendir su último informe de labores.
Ante la presencia de los plenos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), de sus compañeros magistrados -que al igual que él dejarán sus cargos en unos días- y del secretario de Gobernación, entre otros, Carrasco Daza se pronunció también de dotar al tribunal electoral de facultades para emitir “opiniones consultivas” que permitan esclarecer normas y reglas del juego, así como “inhibir el desmesurado ejercicio de la acción judicial”.
Respecto a la promoción y utilización de métodos alternativos de solución de conflictos para complementar y agilizar la acción de la justicia, dijo que el arbitraje, la conciliación, los procedimientos abreviados y la mediación han demostrado su eficacia como alternativas para mitigar controversias.
De esa forma, la elección de dirigencias, postulación de candidatos, cumplimiento de requisitos estatutarios y otras decisiones “deben pasar el tamiz de la conciliación, como condición para la procedencia del escrutinio judicial, indicó el magistrado.
Por otra parte, Carrasco dijo que México, a pesar de innumerables desafíos, ha transformado el rostro de su sistema electoral “escalando peldaños que parecían inalcanzables”, ejemplo de ello, sostuvo, es “que la alternancia política se ha inscrito en nuestra visión y realidad democrática.
Seguimos siendo una democracia en construcción, la tarea de la justicia electoral es asegurar a la sociedad el ejercicio pleno de sus derechos políticos.
En este contexto, estableció que la justiciabilidad de los asuntos políticos transitó de un esquema completamente ajeno al control de regularidad constitucional de los tribunales, a un contexto en el cual la jurisdicción poco a poco está asumiendo el peso total de los conflictos político-electorales.





