Arturo Sánchez Jiménez
Ciudad de México. En 2017 el Instituto Politécnico Nacional (IPN) contará con un presupuesto de 15 mil 555 millones de pesos. Esto significa un aumento de 2.54 por ciento, es decir, 385.3 millones más que en 2016. Pero en términos reales, o sea, contando la inflación, es más bajo que el del año pasado en 128 millones de pesos, es decir, un 0.84 por ciento.
El director general de la institución, Enrique Fernández Fassnacht, presentó este viernes el presupuesto al Consejo General Consultivo, el organismo de representación más importante del Politécnico. Ahí explicó que el próximo año no habrá dinero para construir instalaciones. Y aunque habrá cierta estrechez en las finanzas del instituto, las becas y las prestaciones del personal están garantizadas.
El presupuesto del IPN es un subsidio federal y se empleará como sigue: 12 mil 776 millones de pesos se destinarán a los servicios personales -pagos de nómina y otros costos relacionados con los empleados del IPN-, 527 millones a la compra de materiales y suministros, mil 536 millones a servicios generales -mantenimiento de las instalaciones, entre otras cosas- y 715 millones a transferencias, subsidios y otros gastos.
Fernández Fassnacht dijo a los consejeros -funcionarios, maestros, alumnos y trabajadores del Politécnico- que hay un ofrecimiento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para incrementar el presupuesto del IPN en el transcurso del año.
La disminución al subsidio del IPN también incluye a sus organismos auxiliares como la Comisión de Operación y Fomento de Actividades Académica (COFAA) y el Patronato de Obras de Instalaciones, por lo que, dijo el funcionario, no se emprenderán nuevas construcciones. Pero sí se acabarán algunas que estaban pendientes desde hace años en Zacatenco y el Casco de Santo Tomás.
El director mencionó que los donativos que los alumnos hacen al inscribirse han disminuido drásticamente en los últimos años, aunque no habló de cifras. Pero indicó que, por otra parte, a partir de 2017 el IPN podrá contar con el 100 por ciento de los recursos “autogenerados”, es decir, los que no son parte del subsidio federal y que obtiene cuando, por ejemplo, sus especialistas prestan servicios a otras instituciones. Y es que en la actualidad el IPN tenía que enviar esos ingresos -varios cientos de millones de pesos- a Hacienda, en donde en algunos años le retenían el 100 por ciento del dinero y otros algo le devolvían.
Dijo que hay planes para incrementar los ingresos autogenerados del IPN, así como para ampliar el financiamiento de sus investigaciones obteniendo recursos de fuentes nacionales y extranjeras.
A diferencia de lo que sucede en otras universidades, como la UNAM o la UAM, los consejeros del Politécnico no aprueban el presupuesto de la institución. Este es decidido por el gobierno federal y la Cámara de Diputados.





