La Redacción
Ciudad de México. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) llevó a cabo el retiro, transporte y disposición final de un cargamento con 644 kilogramos de mercurio en estado líquido, contenidos en 48 rodillos de banda transportadora, asegurado precautoriamente en el Puerto de Manzanillo, Colima.
Precisó que el cargamento fue confinado en 2022 por no contar con autorización para su exportación. Durante el proceso de verificación, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) detectó el cargamento y solicitó la intervención de inspectores de la Profepa para identificar la sustancia contenida en los rodillos.
Tras la revisión correspondiente, el personal confirmó la presencia de mercurio en estado líquido, por lo que solicitó a la ANAM la inmovilización del cargamento e inició el procedimiento administrativo para ordenar las medidas correctivas correspondientes e imponer la sanción económica procedente.
El 17 de enero de 2026 el cargamento fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad, control y manejo ambiental adecuado, desde el Puerto de Manzanillo hasta el municipio de Ramos Arizpe, Coahuila, con destino a una empresa de servicios autorizada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), donde será sometido a un proceso de estabilización y confinamiento permanente.
Esta medida se da en cumplimiento de los protocolos internacionales de seguridad química y del Convenio de Minamata, que restringen el uso, manejo, almacenamiento, fabricación, importación y exportación, debido a sus graves impactos ambientales y en la salud.
De acuerdo con el artículo 414 del Código Penal Federal, se establece una pena de uno a nueve años de prisión y de trescientos a tres mil días de multa para quien ilícitamente realice actividades de tráfico, importación o exportación, entre otras, con sustancias peligrosas por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables, radioactivas u otras análogas.
La Semarnat subrayó que la exposición al mercurio representa un grave riesgo para la salud humana, especialmente durante el desarrollo intrauterino y las primeras etapas de vida. Además, puede afectar los sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo, la piel, los pulmones, los riñones y los ojos.





