Ap
A horas de un crucial debate en el Senado, sindicatos, grupos políticos opositores y organizaciones sociales de izquierda se manifestaban este viernes en el centro de Buenos Aires en rechazo al proyecto de reforma laboral de Javier Milei, alegando que suprime muchos derechos de los trabajadores.
“Me da una bronca terrible; pero una cosa es votar una ley y otra implementarla. En Argentina no han pasado estas cosas sin que nos organicemos los trabajadores… encontraremos los caminos para resistir”, dijo a The Associated Press el empleado ferroviario Ariel Somer, de 48 años, quien se encontraba en las cercanías del Congreso entre los manifestantes.
La iniciativa, ya aprobada por la Cámara de Diputados, tiene el respaldo de las fuerzas aliadas a la oficialista La Libertad Avanza y, de ser aprobada, permitirá a Milei presentarla como un logro de su gobierno —que ha implementado profundas reformas económicas— en el discurso que brindará el domingo durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso.
El proyecto reingresó al Senado debido a que la semana pasada fue aprobado por los diputados con la supresión de un controvertido artículo y ahora es necesaria su revisión.
Para que la iniciativa pudiera prosperar, los diputados oficialistas y aliados accedieron a la eliminación de un artículo sobre licencias médicas que establecía una reducción del salario mensual percibido por los trabajadores en casos de enfermedad o accidente no vinculado a la actividad laboral.
El Senado puede aceptar ese cambio, con lo cual la ley se aprobaría definitivamente, o insistir en la versión original y reponer el artículo. Se prevé que ocurra lo primero.
El debate del proyecto ha estado marcado por fuertes tensiones entre el oficialismo y la oposición. La semana pasada, mientras debatían los diputados, la Confederación General del Trabajo (CGT) llevó a cabo un paro nacional de 24 horas y manifestantes de organizaciones de izquierda chocaron con la policía.
Unos de los puntos más resistidos es la modificación de las indemnizaciones, al proponer una reducción de la base de su cálculo sin considerar ítems como vacaciones, aguinaldo —salario extraordinario anual— y premios.
“Con los despidos sin causa antes tenían que pagarte un sueldo por año trabajado, que incluía aguinaldo y horas extras; ahora sólo te van a pagar un promedio del sueldo básico. Y si vos trabajaste en negro, eso no va a entrar en reclamo de indemnización”, cuestionó Somer.
La informalidad laboral en Argentina afecta a más de 40 por ciento de los trabajadores.
Los que resisten la iniciativa cuestionan además que limite el alcance de las huelgas al ampliar la definición de actividades consideradas esenciales y habilite jornadas laborales de hasta 12 horas, en lugar de las ocho vigentes.







