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Madrid. El gobierno español presentó este viernes su proyecto de presupuestos para 2017, retrasado por diez meses de bloqueo político, con numerosas medidas sociales y un objetivo ambicioso de ingresos fiscales que deberá negociar con la oposición para aprobarlo.
El proyecto debe servir para “alimentar el crecimiento económico y la creación de empleo” pero también para “cumplir los objetivos de déficit” fijados por la Comisión Europea, señaló el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al salir del Consejo de Ministros semanal.
El programa de gastos e ingresos del Estado para 2017 tendría que haberse presentado el pasado verano para ser votado por el parlamento en agosto. Pero el jefe del gobierno conservador, Mariano Rajoy, no pudo ser investido hasta finales de octubre para un segundo mandato, tras dos elecciones legislativas en menos de un año y meses de negociaciones y parálisis política para formar un nuevo ejecutivo.
El nuevo gobierno conservador, en minoría en el Congreso, está sometido a una doble presión: Bruselas le exige reducir su déficit público a 3.1 por ciento del PIB y la oposición de izquierdas le pide abandonar la política de austeridad practicada en los últimos años.
Su proyecto no incluye recortes presupuestarios, pero estima un aumento de la recaudación fiscal tres veces superior a la de 2016 hasta alcanzar los 200 mil millones de euros.
El ejecutivo confía en alcanzar este objetivo gracias al crecimiento económico -previsto de 2.5 por ciento en 2017- y a la reducción del desempleo hasta 16.6 por ciento, lo que aumentaría el número de cotizantes y disminuiría el gasto social para parados.
El repunte de la inflación también podría ayudar, dado que el encarecimiento de los precios aumentará también la recaudación ligada al IVA y otras tasas.
Por el lado de los gastos, el gobierno prevé la titularización masiva de empleados interinos en la administración pública, alrededor de 250 mil trabajadores en tres años. El coste de esta medida no fue divulgado.
También se incluyen otras medidas para asegurar el apoyo del partido de centro Ciudadanos, que supondrán unos 4 mil millones de euros, entre ellos un descenso del IVA para los espectáculos culturales al 10 por ciento y medidas de apoyo a jóvenes y desempleados.
El proyecto de presupuestos debe ser examinado ahora por el parlamento. El voto definitivo en el Congreso debería celebrarse a finales de mayo, tiempo durante el que el gobierno deberá buscar apoyos entre la oposición.
Por ahora cuenta con 169 diputados -de su Partido Popular y Ciudadanos-, siete por debajo de la mayoría absoluta del Congreso necesaria para la aprobación.





