Ciudad de México. Las quejas por desabasto de medicamentos en clínicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) bajaron 86 por ciento en los pasados dos años, como resultado de la política seguida en este periodo, con la cual el nivel de surtimiento de recetas médicas se ubica en 98 por ciento. El 2 por ciento faltante representa alrededor de 320 mil prescripciones al mes, afirmaron Patricio Caso y Carlos Gracia, director jurídico y titular de la Unidad de Administración, respectivamente.
En conferencia de prensa, Gracia explicó que el instituto emite 542 mil recetas todos los días, lo que equivale a 2.6 millones de piezas de medicinas (cajas o frascos) que se entregan a través de mil 400 farmacias a nivel nacional.
Comentó que los faltantes que aún se presentan se deben a problemas en la cadena de distribución. Es un proceso complejo en el que participan los laboratorios farmacéuticos y los distribuidores, sobre todo porque existen claves de medicamentos que se compran con el compromiso para los proveedores, de entregar los productos directamente en las unidades médicas.
En términos de tiempo, este mecanismo de entrega directa, ha contribuido para que baje de 20 a 5 días el plazo para que los fármacos lleguen a las farmacias, indicó. En otros casos, la carencia de algunos medicamentos se ha originado por las licitaciones que se declaran desiertas en la compra consolidada que se realiza al final de cada año.
Para el abasto de 2016, cien de los concursos concluyeron sin asignar los contratos a algún proveedor. Cuando esto pasa, el IMSS debe convocar a una nueva licitación y mientras tanto, puede tomar diversas medidas como realizar compras locales para garantizar el abasto, explicó.





