Decenas se han traslados en Metro o se movilizaron en operación hormiga a plazas públicas como la Alameda y el zócalo para entregar a los transeúntes información sobre sus demandas y las razones por las cuales se oponen a la reforma educativa.
Los educadores también informan a la población que se detiene a recibir volantes, el por qué de su exigencia para que el gobierno federal instale una mesa de diálogo y la exigencia de libertad para los “presos políticos”.
Una brigada de docentes informó que acudirán a diversas escuelas públicas para hablar con docentes y padres de familia, a fin de impulsar la apertura de un debate nacional sobre el modelo educativo que México requiere, “pero con la participación de todos los sectores, en particular los maestros y padres de familia”, aseguraron profesores de Oaxaca.
Los maestros disidentes también acuden a cruceros de avenida Paseo de la Reforma donde entregan volantes en los que informan que el llamado a establecer una mesa de trabajo busca “lograr acuerdos en beneficio de la educación pública y del pueblo trabajador”.
Por ello, enfatizan que “hacemos un llamado a la comunidad internacional y nacional para que exija al gobierno federal mexicano que haga uso de la política y no de la fuerza para enfrentar los reclamos sociales”.





