Jorge Torres
Desde hace tres años Gloria Romero, dueña del templo de la Santa Muerte del barrio de El Montecillo, realizó, junto con varios devotos, una celebración el 1 y 2 de noviembre. Llevaron a cabo una caravana para visitar cuatro altares de la Santa Muerte que se ubican en la ciudad: Residencial del Bosque, Santa Fe, Nueva Progreso y San Sebastián. Dicho recorrido terminó cerca de la una de la tarde en el templo de El Montecillo, en un evento que duró hasta las 10 de la noche, en donde cientos de personas agradecieron a esta imagen por ayudarlos y protegerlos.
Gloria Romero destacó que en sí el rezo que se le hace a la Santa Muerte es idéntico a los que se hacen en los ritos católicos, la diferencia es que, en lugar de las 10 Aves Marías del rosario católico, se rezan 12 oraciones por cada mes del año, en donde se piden diferentes cosas.
Cuestionada sobre el creciente número de personas que se están sumando a esta adoración, indicó que en este culto no hay hipocresía, no hay enemistades ni rivalidades entre los devotos, algo que, aseguró, en las demás religiones está presente: “la Santa Muerte ayuda a todos, no nada más a un sector, la Santa ayuda a todos los que le piden, le diría a la gente que es buena, no es mala como la pintan, es una imagen muy milagrosa”, enfatizó.
Asimismo, expuso que regularmente las peticiones que se hacen a la Santa Muerte son de parte de personas que tienen una experiencia cercana con la muerte, como policías, chavos banda, e inclusive personas que posiblemente se dedican a actividades delictivas, pero también hay familias que piden por su bienestar, por alguna enfermedad, y vienen a darle las gracias por ayudarlos.
Para concluir, señaló que, aunque no se tiene un número específico de templos dedicados a la Santa Muerte, año con año hay más seguidores que vienen a pedirle que los ayude en sus necesidades, y está en auge este culto, por ello, y a pesar de las críticas que hay en su contra, pidió respeto.
Culto a la muerte va contra todos los principios de la Iglesia: arzobispado
Respecto a este tema, el vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera, aclaró que de ninguna manera la Iglesia simpatiza con este culto a la Santa Muerte, pues incluso va contra todos los principios de la iglesia católica y es diametralmente opuesto al culto de la vida, “pues Jesús dijo ‘yo soy el camino, la verdad, y la vida’”, por lo que hizo énfasis en no compartir la visión de algunas personas entorno a elevar a lo santísimo la figura de la muerte.
Además, dijo preocuparle que este culto vaya ganando cada vez más adeptos, porque “sabemos como nació este culto, en grupos de narcotraficantes, de personas que se exponen permanentemente al peligro, entonces evocan la muerte; nosotros como católicos podemos decir que el culto a la muerte es lo diametralmente opuesto al culto de la vida, y por supuesto que no lo aceptamos”.





