Andrea Becerril y Víctor Ballinas
Ciudad de México. El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, rechazó en el Senado que la transición política pudiera poner en riesgo a la economía mexicana y expuso que ese organismo trabajará con quien los mexicanos elijan como Presidente de la República el próximo mes de julio.
Díaz de León compareció ante integrantes de la Comisión de Hacienda y escuchó cuestionamientos de legisladores del PRI sobre la repercusión del proceso electoral en marcha y la intervención del presidente del Senado, Ernesto Cordero, quién aseguró que puede haber una crisis severa por las propuestas “irresponsables” de candidatos “que no están a la altura de ser presidentes de la república” y “con la mayor ligereza plantean eliminar impuestos progresivos o aumentar el gasto de forma desmedida”.
Es, insistió Cordero, un escenario posible, donde aumente el déficit, el endeudamiento, se tengan que incrementar las tasas de interés, haya presiones en el tipo de cambio y se ponga en duda la viabilidad de la economía y la solvencia de la hacienda pública”
El gobernador del Banco de México evadió responder a Cordero, pero luego los senadores del PT Morena, Mario Delgado y Marco Antonio Blásquez, le pidieron definir si el proceso electoral podría afectar el rumbo de la economía. Respondió que frente al tránsito a un nuevo gobierno, “hay muchos elementos de fortaleza de la economía mexicana”, entre ellos un estrategia macroeconómica adecuada, solvencia y estabilidad del sistema financiero y un régimen de flotación que ha funcionado bien y ha permitido servir de amortiguador al sistema económico y una política monetaria que ha sido clave.
“Nuestro mandato es mantener una inflación baja y estable de manera sostenida. Así que considero que los elementos están dados para tener un tránsito adecuado ante un entorno que puede tener su volatilidad externa o de otra índole”. Recalcó que se enfrenta una coyuntura internacional particularmente “compleja” por la reducción de los precios del petróleo, aumentos en las tasas de interés externas y la revisión del modelo integración global y regional.
Hizo notar que para una economía como la mexicana, que ha vinculado su crecimiento a la actividad exportadora, la actual retórica proteccionista – del presidente de Estados Unidos- pero se espera que las amenazas no se concreten en medidas que afecten el comercio internacional.
Mencionó que hoy mismo, los principales índices accionarios están cayendo por las medidas que China anunció frente a las acciones iniciales de Trump en materia económica. Se refirió también a las complicaciones para la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero reiteró que el país ha enfrentado riesgos, “sigue habiendo riesgos, “pero creo que el desempeño macroeconómico y las modificaciones que se han adoptado contribuye a que esto transite adecuadamente”.
El senador morenista, Mario Delgado, le preguntó que hará la mañana del 2 de julio y si reconocerá al nuevo presidente electo. Ante ello, Díaz de León Carrillo aclaró que el banco de México es ajeno a los ciclos económicos. A A nosotros no nos corresponde pronunciarnos y menos aún en una época como la actual. Nosotros vamos a ser un banco Central que trabaje con quien los mexicanos decidan elegir como presidente de la República”.
Banxico ajeno a huracanes y vaivenes políticos
En su comparecencia ante senadores, el gobernador del Banxico indicó que ante “huracanes y vaivenes políticos”, la autonomía del banco central es fundamental, pues permite que tenga un mandato de largo plazo que se refleja en su gobierno corporativo y en una designación de los miembros de la junta de gobierno en plazos ajenos a ciclos políticos, por lo que el organismo central se ceñirá a su mandato que es contribuir a una inflación baja y estable, con la obligación de trabajar con el gobierno que la ciudadanía elija.
En materia de inflación, señaló que después de los altos niveles que se registraron el año pasado, este año ya ha comenzado a presentarse una inflexión a la baja, en respuesta a las acciones de política monetaria y los menores aumentos en los precios de algunos energéticos; no obstante, persisten variaciones de precios elevadas en el gas LP y en algunas frutas y verduras.
Es así que algunos riesgos para la inflación están relacionados con una depreciación adicional del peso por factores externos e internos, así como con nuevos choques en precios de productos agropecuarios.
Durante su participación, Díaz de León reconoció que es una realidad que la economía mexicana ha mostrado una importante reducción en las fuentes de financiamiento externas; no obstante, la política monetaria ha ayudado a que esto se haga de manera ordenada.
Abundó que la economía mexicana ha estado impactada por un entorno complejo, de choques e incertidumbre, pero pese a ello, la tenencia de bonos en manos de extranjeros no sólo se ha mantenido, sino que en el margen se ha incrementado.





