Israel Rodríguez
Ciudad de México. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al referirse a la baja en la calificación crediticia en moneda extranjera y local de la deuda soberana de México y a la de Petróleos Mexicanos (Pemex) (de triple B+ a sólo triple B), con perspectiva negativa por parte de la agencia Fitch Ratings, considera como desafortunada que penalice doblemente el balance financiero del país. “Por ello, el Gobierno expresa su fuerte desacuerdo con el enfoque aplicado por esta calificadora”.
La agencia penaliza la calificación de Pemex por considerar que el respaldo del Gobierno Federal es moderado e insuficiente.
La SHCP explicó que esta acción sobre la calificación soberana de México y de Pemex se da aún cuando se ha demostrado el apoyo total del Gobierno Federal a la empresa y se está trabajando en dar una solución a los problemas estructurales y financieros de la petrolera .
En este sentido, el Gobierno de México reitera su compromiso con Pemex y seguirá apoyándola para consolidarse como una empresa eficiente y rentable en el mediano y largo plazo, mediante medidas estructurales y de liquidez.
Resaltó que Fitch estabiliza la perspectiva de la calificación soberana de México de negativa a estable, con lo cual establece un piso al ajuste de la calificación y no se esperan más acciones sobre el soberano.
Asimismo, la agencia Moody’s Investors Service ratificó la calificación soberana de México (A3, 2 grados por encima de Fitch Ratings). Al mismo tiempo, se modificó la perspectiva de la calificación de estable a negativa con lo cual establece una línea de tiempo de 18 meses para una potencial revisión de la calificación.
Con respecto a Pemex, Moody’s realizó una revisión de la perspectiva de calificación de Pemex de estable a negativa.
Ambas agencias calificadoras reconocen como fortalezas una economía amplia y diversificada, la sólida postura fiscal que ha consolidado la estabilidad macroeconómica, prudencia en la formulación de políticas macroeconómicas, así como un sistema bancario saludable, entre otras.
Es importante señalar que a pesar de la revisión de la agencia Fitch sobre la calificación soberana, la deuda de México se mantiene cómodamente en grado de inversión.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ratificó su compromiso con la disciplina fiscal y la estabilidad macroeconómica y considera que través de mantener unas finanzas públicas fuertes es posible obtener una mayor resiliencia y márgenes de maniobra para hacer frente a los efectos de situaciones económicas adversas provenientes del exterior.







