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Más de 50 millones de personas viven en el exilio en su propio país tras haber huido de la guerra o las catástrofes, una población particularmente vulnerable a nuevo coronavirus, advirtió este martes el Observatorio de las Situaciones de Desplazamiento Interno (IDMC).
Al menos 33.4 millones de personas tuvieron que abandonar sus hogares en 2019 permaneciendo en su país, con lo que el número total de desplazados internos llegó a 50.8 millones, un récord, según el informe anual del IDMC y del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).
Esa cifra es muy superior a los 26 millones de refugiados fuera de las fronteras de sus países.
Los desplazados internos “son a menudo personas muy vulnerables que viven en campamentos hacinados, refugios de emergencia y asentamientos informales con poco o ningún acceso a la atención médica”, señaló la directora de la IDMC, Alexandra Bilak, en un comunicado.
“La pandemia de coronavirus los hace aún más vulnerables” porque “debilita sus ya precarias condiciones de vida al limitar aún más su acceso a los servicios esenciales y a la ayuda humanitaria”, agregó.





