Por Roberto González Amador
Ciudad de México. La contracción del gasto público en infraestructura, provocada por el recorte del presupuesto debido a la caída de los ingresos petroleros, comenzó a desacelerar la actividad de la industria de la construcción, una de las que tiene mayor efecto multiplicador en la economía, consideró este miércoles BBVA Bancomer.
Una menor actividad en la industria de la construcción tiene efecto en la economía en conjunto, expuso Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer, el principal intermediario financiero del país. “En particular en lo que respecta a infraestructura, la desaceleración en la construcción de obras afecta la capacidad de crecimiento a mediano y largo plazo”, comentó en la presentación del reporte “Situación inmobiliaria”, elaborado por ese grupo.
La industria de la construcción creció el año pasado a una tasa anual de 2.5 por ciento, la misma que registró el conjunto de la economía, y desacelerará su dinámica para repuntar en 2016 a un ritmo anual de 0.7 por ciento, menos de una tercera parte del desempeño del ejercicio previo, pronosticó Bancomer.
El menor ritmo de crecimiento de la industria de la construcción ha sido determinado por el hecho de que a lo largo de 2015 el gasto en inversión física fue negativo. En el cuarto trimestre del año pasado, el realizado por el sector público reportó una contracción anual de 30 por ciento, mientras que, el ejercido por Petróleos Mexicanos disminuyó en el mismo periodo a un ritmo anual de 55 por ciento.
Para 2016, el Presupuesto de Egresos de la Federación anticipa una disminución de 5.2 por ciento en términos reales -ya descontado el efecto de la inflación- en el gasto de inversión en infraestructura del gobierno federal, respecto del ejercido en 2015, mencionó Serrano.
En cambio, el gasto en inversión relacionado con la edificación -donde se incluye construcción de vivienda y edificios-ha sido el componente de la industria de la construcción que hace avanzar más el sector. En 2015, creció poco más de 3 por ciento en términos reales.
La actividad en la industria de la construcción tendrá un avance modesto en 2016, con una obra civil detenida, por la contracción del gasto público en infraestructura, y un avance más lento de la edificación, añadió.





