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París. Las autoridades francesas reforzarán las medidas de seguridad en la campaña electoral presidencial después de que el martes la Policía frustrara los presuntos planes de atentado de dos sospechosos, indicaron hoy los medios.
El ministro del Interior, Matthias Fekl, ya anunció que se garantizará la seguridad de la primera vuelta de las elecciones, este domingo, con 50 mil policías y soldados. La vuelta definitiva tendrá lugar el 7 de mayo.
La Policía francesa detuvo el martes a dos presuntos islamistas en Marsella en cuyo apartamento se hallaba un arsenal de armas escondido. Según el fiscal antiterrorismo François Molins, planeaban cometer un atentado en los próximos días.
A pesar de la amenaza terrorista, los candidatos continúan con su campaña. El liberal Emmanuel Macron visitará Nantes, en el oeste del país, mientras que su contrincante ultaderechista Marine Le Pen tiene previsto un evento en Marsella.
El socialista Benoît Hamon, en el quinto puesto según los sondeos, lo que lo deja sin posibilidades de pasar a la segunda vuelta, pronunciará un discurso en París.
En la primera vuelta se espera que se produzca un duelo entre la antieuropea Le Pen y Macron, que en cambio es un convencido europeísta. Los medios indican hoy que la seguridad y el terrorismo jugarán un papel aún más decisivo en la recta final de la campaña electoral. “El final de la campaña electoral bajo amenaza”, titula el diario “Libération”.
El periódico Le Parisien comentó que hasta ahora la campaña se había librado de la amenaza terrorista, pero ahora el tema vuelve a estar a la orden del día. “El estado de emergencia tan criticado en su día ha permitido iniciar las investigaciones que han conducido a la detención de este amenazador dúo de jóvenes franceses radicalizados”, se leía hoy en el periódico regional L’Alsace.
En Francia rige el estado de excepción desde 2015, después de haber sido prolongado en varias ocasiones.
Los investigadores encontraron en el apartamento de los dos sospechosos de 23 y 29 años armas de fuego, más de tres kilos del explosivo TATP y una bandera de la milicia terrorista Estado Islámico (EI). Según los investigadores, no está claro dónde pretendían atentar.





