Jorge Torres
Ante la propuesta del dirigente local de la Canacintra, Raúl Martínez Jiménez, de poner “puntos específicos” para que se realicen manifestaciones sin afectar a terceros, el activista litigante David Reyes Medrano, integrante del Colectivo Praxis Combativa, consideró que no sería pertinente, pues se le quitaría un elemento estratégico a la protesta social, el factor sorpresa como método de presión: “en vez de limitar el ejercicio de ciertos derechos por qué no se preocupan por abrir los espacios para que la gente participe en las decisiones, porque si los gobernantes hicieran bien su trabajo la gente no tendría porque salir a las calles”, recalcó.
Asimismo, criticó que todo lo que se está hablando acerca de la regulación de las manifestaciones es parte de un contexto en el que se ha venido criminalizando la lucha social, en donde desde 2001 ha habido diversos cambios en el Código Penal Federal para criminalizar las marchas y a sus activistas. Recordó que lo primero fue en la Ciudad de México, en donde desde 2014 se tienen reguladas las manifestaciones en cuanto a la movilidad para que la gente tenga más derechos en cuanto al libre tránsito.
“Pareciera que es política del Estado mexicano ante este contexto generalizado de falta de credibilidad de las instituciones, pues también hemos visto un incremento de grupos que se han movilizado, como YoSoy132, Ayotzinapa, los maestros; tenemos en la actualidad estados en la ingobernabilidad, entonces el Estado mexicano sabe que no tiene la legitimidad que necesitan, entonces están aplicando esta ley del garrote a últimas fechas”, sostuvo.
Destacó que el Estado ha invertido mucho tiempo en desacreditar la lucha social, a tergiversar la realidad de las manifestaciones, pues a través de los principales medios masivos de comunicación ha buscado distorsionar lo que es un activista, un defensor de los derechos humanos, lo que provoca que cierto sector de la sociedad se indigne y consigue denostar a la gente que se moviliza. Además, señaló que la ciudadanía debe entender que si se realiza una marcha es buscando un bien público, para tener derechos para todos, pues si no hay mecanismos legales para mejorar las cosas no dejan otro camino que una manifestación, ya que la participación ciudadana tiene muchos candados.
Para concluir, expuso que, a raíz de que el Congreso del Estado buscará revivir iniciativas tendientes a regular las manifestaciones, como activista estará atento ante esta situación, para lo cual se buscará abrir el debate sobre el derecho de disentir, de no estar de acuerdo, el derecho a protestar, porque limitar la protesta social es limitar un derecho humano que implica que el Estado tenga mayor margen para pisotear los derechos de las personas.





