Londres. La reina Isabel II de Inglaterra no asistió hoy a la misa de Navidad como es tradición en Sandringham porque se está recuperando de “un fuerte resfriado”, anunció el Palacio de Buckingham.
“Su Majestad la reina no asistirá a la iglesia en Sandringham esta mañana”, anunció un portavoz, citado por la agencia PA.
“La reina se sigue recuperando de un fuerte resfriado y permanecerá en casa para ayudar a la recuperación. Su Majestad participará en las celebraciones familiares de Navidad durante el día”, agregó.
Tanto la monarca, de 90 años, como su marido, el príncipe Felipe, de 95, están resfriados, por lo que tuvieron que retrasar un día su viaje esta semana a su residencia de Sandringham, en Norfolk.
Es la primera vez en casi 30 años que la reina no acudió a la misa. Felipe en cambio sí asistió, por lo que todo indica que ya se siente mejor. También estuvieron presentes en la iglesia de Santa María Magdalena su hijo Carlos con su esposa Camilla.
Poco antes, la reina había grabado su discurso de Navidad, transmitido por la tarde por la BBC. En él elogió a la “gente común que hace cosas extraordinarias”, por ejemplo a los buenos vecinos.
La Navidad ha sido difícil este año para la familia real, tras conocerse el sábado además que la nieta de la reina, Zara Tindall, de 35 años, perdió al bebé que estaba esperando. Se considera que Tindall es la nieta favorita de la monarca.





