Julio Gutiérrez
En julio el flujo de remesas que llegan a México acumuló una racha de seis meses consecutivos al alza, afirmó este martes BBVA.
De febrero a julio, el crecimiento promedio de las remesas ha sido de 3.7 por ciento en comparación a los montos mensuales del mismo periodo de 2025.
Esta mañana, el Banco de México informó que, en julio, al país ingresaron 5 mil 571 millones de dólares por el concepto de remesas, monto 3 por ciento superior respecto a lo reportado en el mismo mes del año previo.
Sin embargo, BBVA planteó que, en términos reales, es decir, una vez descontados los efectos inflacionarios y de tipo de cambio, las remesas tuvieron una contracción de 6.5 por ciento en el séptimo mes del año.
“La contracción es explicada en parte por el efecto inflacionario, pero principalmente por la depreciación del dólar estadunidense, la cual ha propiciado que se cobren menos pesos por cada dólar que se manda”, señaló la firma financiera.
En un análisis, BBVA apuntó que, desde su punto más alto, observado en julio de 2022, el flujo de remesas en términos reales a México ha caído 24.8 por ciento hasta julio de este año.
“Eso implica una reducción gradual de estos ingresos en términos reales a lo largo de los últimos cuatro años”.
Las remesas son los recursos que envían los connacionales que radican en el exterior, principalmente de Estados Unidos, a sus familias en México.
Estos recursos son elementales para millones de familias ya que funcionan como su fuente primaria de ingresos.
Más hispanos con empleo en EU
BBVA expuso que el volumen de la población hispana en Estados Unidos, de la que forma parte la población mexicana, tuvo una recuperación en julio.
“En julio de 2026, 33.5 millones de personas autoidentificadas como hispanas o latinas se encontraban empleadas, cifra superior a la del mes previo y al nivel observado en enero de 2025, cuando inició la administración Trump”.
Agregó que desde enero de 2022 el crecimiento del empleo en Estados Unidos ha sido impulsado, principalmente, por el aumento de los trabajadores de origen hispano o latino, mientras que el empleo entre la población no hispana o latina prácticamente no ha crecido en los últimos cuatro años.







