Julio Gutiérrez

En 2025, el flujo de remesas que llegan a México, principalmente de Estados Unidos, concluyó un periodo de 11 años consecutivos de expansión, dato que fue confirmado esta mañana por el Banco de México (BdeM).

Para BBVA, el banco de mayor presencia entre los que operan en el país, este 2026 las remesas enfrentan nuevos riesgos: una posible desaceleración en la economía estadounidense, la agresiva política migratoria de Donald Trump, y la apreciación del peso respecto al dólar.

De acuerdo con la información que fue publicada este martes por el banco central, el año pasado México recibió remesas por 61 mil 791 millones de dólares, lo que significó una caída de 4.56 por ciento en comparación con los 64 mil 746 millones de dólares reportados en 2024.

“Tras 11 años consecutivos de crecimiento en las remesas, en los cuales casi se triplicaron estos flujos al pasar de 23 mil 90 millones de dólares en 2013 a 64 mil 746 millones de dólares en 2024, en 2025 se confirma el término de este periodo alcista”, indicó BBVA en un análisis.

Pese al dato, argumentó, la contracción de las remesas fue menor de la que se tenía prevista a mediados de año, hecho que posiblemente derivó de un aumento en los envíos de estos recursos en los últimos meses de 2025 con la finalidad de evitar posibles afectaciones debido al nuevo impuesto al envío de las remesas desde Estados Unidos.

Los grandes riesgos para las remesas

La firma financiera no anticipa que la reciente reducción en la llegada de remesas implique una afectación significativa ni para el consumo ni para la balanza de pagos de México, pero estos flujos enfrentan 3 principales riesgos.

“Una posible desaceleración de la economía de Estados Unidos en 2026 podría ser el principal riesgo que afrontaría el flujo de remesas a esta región”, precisó.

Respecto a la política migratoria puesta en marcha por Trump, BBVA consideró que, pese al repunte de las remociones de migrantes por parte del ICE en 2025, el nivel es relativamente bajo si se considera que en el país vecino viven más de 14 millones de migrantes en situación no autorizada, de los cuales cerca de 4.3 millones son de origen mexicano.

“No obstante, si se mantiene la estrategia actual de mayor endurecimiento contra la migración, es probable que pronto se observen impactos más marcados en los flujos de remesas, no solo hacia México, sino también hacia el conjunto de América Latina y el Caribe”.

Y un riesgo que no anticiparon los mercados para este segundo mandato del presidente Trump, agregó BBVA, es la depreciación del dólar estadunidense observada a lo largo de 2025.

El peso mexicano, apuntó, fue una de las divisas que más ganó terreno durante 2025 y durante el primer mes de este año, ganó todavía más valor frente al dólar estadunidense.

“De continuar o mantenerse esta apreciación del peso mexicano en 2026, se podría observar una reducción del poder adquisitivo de los hogares receptores de remesas en aproximadamente un 15 por ciento. Dos tercios de los receptores de remesas en México se encuentran en zonas rurales o semiurbanas, por lo que estas zonas serán las más afectadas”, añadió BBVA.

Flujos por estados

El análisis del banco también destacó que, en 2025, Guanajuato se posicionó como el estado que más recibió remesas en el país, con 5 mil 515 millones de dólares y desplazó al segundo puesto a Michoacán con 5 mil 394 millones, mientras que Jalisco se mantiene en la tercera posición con 5 mil 146 millones.

“Otras entidades federativas con importantes ingresos por remesas fueron Chiapas (con 4 mil 160 millones en 2025), Ciudad de México (3 mil 888 millones), Estado de México (3 mil 664 millones), Oaxaca (3 mil 508 millones), Puebla (3 mil 426 millones) y Guerrero (3 mil 396 millones)”.

En este sentido, esas 9 entidades concentran el 62 por ciento de las remesas que llegaron a nuestro país el año pasado.

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