Ciudad de México. Max Correa, líder campesino del PRD, renunció a su precandidatura al gobierno del estado de México, y buscará a Morena para sumar esfuerzos en torno a su precandidata, Delfina Gómez.
En entrevista, el líder campesino informó que decidió abandonar la contienda interna porque “se trata de una farsa democrática, en la que se carece de principios” y acusó a los precandidatos perredistas, Juan Zepeda y Javier Salinas –de las corrientes Alternativa Democrática Nacional y Nueva Izquierda, respectivamente- de querer “comprar la voluntad de la gente con dádivas, dinero público y dispendio, lo que no puedo compartir. Nos retiramos… que se queden con sus despensas”.
Consideró que con las irregularidades cometidas, el PRD está en riesgo. “Creo que el PRD está preso de una lumpenización de dirigentes sin ideología, sólo con intereses personales y con la ambición de poder”.
Aseguró que el “proyecto de rescatar la política con dignidad en el Estado de México es más grande que el tamaño de las conciencias que puedan comprar el PRD y sus corrientes con despensas, con el dinero que les dan los gobiernos de Michoacán, Estado de México y municipales”.
Indicó que los aspirantes del PRD al gobierno mexiquense “están poniendo en práctica (en la contienda interna) usos y costumbre del PRI y del Grupo Atlacomulco, queriendo comprar la voluntad de la gente”
Max Correa anticipó que mañana presentará su renuncia al PRD y entregará todo la documentación correspondiente con su precampaña que estuvo financiada, dijo, con poco más de 500 mil pesos de donantes diversos. “De la dirección nacional no recibí ni un peso”, manifestó.
Aclaró que no pretende afiliarse a Morena. “Todo el movimiento que apoya a Max Correa vamos a seguir trabajando en unidad, en los 125 municipios mexiquenses e iniciaremos un recorrido para lograr el triunfo el 4 de junio, con una opción de cambio verdadero. No vamos al pan con lo mismo, y tampoco con el candidato a modo que quieran poner las despensas de gobiernos”.





