Cristina Gómez e Irene Sánchez, corresponsales
Al menos 14 ingenieros y trabajadores de la mina canadiense Vizsla Mining, ubicada en el municipio de Concordia, Sinaloa, están desaparecidos; entre ellos hay siete residentes de Hermosillo, Sonora, y estudiantes practicantes de la Universidad Autónoma de Guerrero, denunciaron familiares de los ausentes y la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM).
De acuerdo con testimonios, el grupo habría sido privado de la libertad por sujetos armados el pasado 23 de enero, cuando se encontraban en un campamento del sitio conocido como La Clementina, en la comunidad de Pánuco, donde la minera rentaba como espacio seguro.
Una mujer señaló que alrededor de las seis de la mañana de ese día desconocidos irrumpieron en el lugar y se los llevaron sin que hasta la fecha exista comunicación o exigencias por parte de quienes presuntamente los retuvieron.
Los trabajadores, dijeron sus parientes, formaban parte del personal encargado de labores de extracción de plata en la mina.
Según los familiares, la empresa no ha presentado una denuncia formal ante las fiscalías correspondientes, pues les habrían dicho que temen que el caso afecte su cotización en la bolsa de valores.
“La empresa nos comentó que estaba dispuesta a responder si se comunicaban, pero hasta el momento no han recibido ninguna llamada ni saben dónde están”, explicó la persona.
Ante la falta de acción por parte de la firma, han sido los propios parientes quienes acudieron a interponer denuncias “Ya pasó casi una semana y no sabemos nada. La empresa no actúa, así que nosotros mismos acudimos a la Fiscalía de Sinaloa”.
No obstante, acusaron que muchos de ellos no han podido hacerlo de manera presencial debido a que viven en otros estados del país.
Al respecto la AIMMGM, sección Sinaloa, se sumó a la exigencia de búsqueda y a nombre de todo el sector minero del país, externó su preocupación por la desaparición de los trabajadores.
A través de un posicionamiento urgente, la asociación hizo un llamado al gobierno federal para que despliegue las fuerzas de seguridad necesarias en la zona serrana de Concordia.
El gremio calificó el acto como una práctica que infunde “terror” y perjudica el desarrollo de la actividad minera en el país; asimismo, exigió el regreso inmediato y con vida de sus colegas.
Entre los desaparecidos están Ignacio Salazar, José Castañeda (geólogo), Antonio Esparza (ingeniero), Antonio de la O (supervisor), los guardias de seguridad Javier Vargas, Javier Valdez y Antonio Valdez, así como Saúl Albeto Ochoa Pérez, del resto se desconoce su identidad.





