Por Israel Dávila, corresponsal
Lerma, Méx. Observadores de la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas visitaron hoy San Francisco Xochicuautla para dar seguimiento a la queja que han interpuesto pobladores de esta comunidad otomí, por el despojo de tierras y la violación a amparos federales en que ha incurrido la empresa Autovan, para construir la autopista Toluca-Naucalpan.
Un par de observadores recorrieron la zona donde hace unas semanas Autovan, apoyada por más de 400 granaderos, demolió la casa del delegado de la comunidad Armando García, pues ésta se encontraba dentro del trazo por donde pasará la autopista.
Los líderes de la comunidad se reunieron en privado con los representantes de la ONU a quienes entregaron documentación que demuestra el desacato en que ha incurrido la constructora propiedad de Juan Armando Hinojosa, -también propietario del Grupo Higa e implicado en el caso de la Casa Blanca y en el de los Papeles de Panamá- al continuar con los trabajos en la zona a pesar de que existe una suspensión provisional del juez quinto de distrito en materia de amparo que justamente ordenaba cesar las obras hasta resolver el fondo del juicio.
A unos 500 metros de donde fue demolida la casa del delegado de Xochicuautla, y tras un cerro maquinaria de Autovan sigue trabajando sobre el trazo de la autopista, pese a que se acordó con el gobierno del estado, detener todos trabajos hasta que se terminarán las mesas técnicas que se ha instalado para encontrar una solución al conflicto.





