Jorge Torres
El arzobispo de San Luis Potosí, Jesús Carlos Cabrero Romero, encabezó ayer la celebración del Domingo de Ramos, con lo cual inicia la Semana Santa. Esta celebración religiosa se vio empañada por un incidente entre policías municipales y globeros de la plaza de Armas, los cuales fueron agredidos por los policías con la justificación de un operativo para desalojarlos de ese lugar, al respecto, el sacerdote reprobó el uso excesivo de la fuerza por parte de los efectivos y pidió diálogo, pues no se está en un “régimen intimidatorio”.
“Yo creo que no hay que llegar hasta esas instancias violentas, pues lo único que estamos generando es el choque de voluntades, pero si es la fuerza que tiene que entrar no es siempre la que debe ser, no estamos viviendo en regímenes intimidatorios, sino estamos viviendo en un régimen democrático en donde el consenso de todos tiene que ser tomado en cuenta, por lo cual tenemos que entrar en ese diálogo todos”, insistió.
Dijo que estas situaciones preocupan a la Iglesia, ya que no se pueden tomar imposiciones, sino que se tiene que dialogar con los líderes o representantes de los ambulantes, para que se llegue a un acuerdo, pues “todos viven bajo el mismo techo de San Luis Potosí”, por lo cual todos pueden tener un lugar para realizar su venta, siempre y cuando esté regulado.
Cuestionado sobre si a la Iglesia le molesta que ambulantes estén en celebraciones religiosas como la Semana Santa, expuso que eso no molesta, porque, argumentó, ven que es la oportunidad que tienen algunas personas de subsistir, pero subrayó que debe haber diálogo para poner las cosas como deben ser: “todos tenemos oportunidad, hay quienes, por su preparación y la oportunidad que la vida les ha dado, pueden ellos tener un trabajo seguro, pero hay quienes no, porque estoy seguro que el ambulantaje no todos son dueños del puesto sino que trabajan para otros, para su familia y subsistir”, concluyó.





