Alejandro Alegría
Ciudad de México. La nueva administración del país, encabezada por el virtual presidente electo Andrés Manuel López Obrador, tendrá el desafío de encontrar solución a la pobreza, desigualdad, bajo crecimiento económico, inseguridad y corrupción, causados por un modelo que ha inhibido el desarrollo de México, sostuvo el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).
Recordó que en 2018 todo cambio, lo cual se demostró con el triunfo arrollador del tabasqueño en la elección, pero ahora le tocará al equipo de transición comenzar a luchar contra “las consecuencias visibles de los males sistémicos que aquejan a la sociedad mexicana.”
Comentó que si bien el periodo de transición normalmente no hay un desgaste político, en este es posible que cambie, porque existen al menos cinco escollos.
El primero de ellos es la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pues en el último año la actual administración ha defendido el pacto comercial a pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha defenestrado.
En ese sentido, comentó que es preciso que los nuevos encargados de negociar el pacto que sigue vigente tengan una estrategia ante la propuesta de implementar tratados bilaterales y que significan la muerte del TLCAN, pero también de contar con los escenarios para enfrentar los intereses que existen detrás de cada alternativa.
El segundo obstáculo, dijo, es la desaceleración económica interna, pues para el segundo semestre la actividad industrial y los servicios enfrentarán una dinámica que podría conducir a un crecimiento de entre 1.5 y 2 por ciento para lo que resta de 2018. Sin embargo, la evolución de los ciclos prevén un comportamiento negativo en el el PIB del primer semestre de 2019.
El tercer reto que destacó el IDIC es el gasto de gobierno, pues la inversión pública se frenó debido a un ajuste fiscal, “mismo error de los últimos 40 años que causó menor crecimiento.” Esto se suma el cierre de una proporción del gasto corriente, por lo que los criterios de ajuste fiscal restrictivo entregarán una desaceleración.
Por otro lado, desde julio de 2017 los ciclos de la manufactura en el país comenzaron a separarse y ellos podría repercutir en la economía, si se desacelera la economía en Estados Unidos, hay alza en tasas de interés y se rea una ruptura entre las manufacturas de ese país y las de México.
La quinta se relaciona con la reconfiguración de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y la guerra comercial, pues México diseñó toda su política económica en función de una arquitectura de comercio exterior que cambiará, sin contar con el abandono de la política industrial.
Explicó que durante el actual sexenio la producción industrial, hasta el primer trimestre del 2018, muestra un crecimiento de 0.4 por ciento, cifra similar a la obtenida en el sexenio anterior, por lo que el margen de maniobra es escaso.
Abundó que en 12 años las estrategia para desarrollar e incrementar la capacidad productiva industrial ha sido inexistente, por lo que será necesario revertir a través de un programa integral y con visión de largo plazo en dónde será necesaria la colaboración de los sectores público, privado y académico.





