Patricia Muñoz Ríos
Ciudad de México. Cada año se registran más de 88 millones de embarazos no deseados en los países en desarrollo; 48 millones de abortos y 1 millón de bebés nacen muertos. En México, ha habido avances en el combate a la mortalidad materna y embarazos de adolescentes, pero también retrocesos, porque estas políticas dependen del partido que llega al poder.
En la presentación del Informe “Mundos Aparte: La salud y los derechos reproductivos en tiempos de desigualdad” del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNEFA), el representante del organismo para México, Arie Hoekman, planteó lo anterior y sostuvo que estas políticas de salud reproductiva no pueden estar sujetas a las elecciones y los partidos que gobiernen.
En este sentido, la secretaría general del Consejo Nacional de Población (Conapo) Patricia Chemor, apuntó que en nuestro país se han reducido ligeramente las tasas de embarazo de adolescentes, pero no ha sido fácil, sobre todo porque en los dos gobiernos anteriores -es decir en las administraciones panistas-, se abandonaron estas tareas y otras para atender la mortalidad materna.





