
El presidente estadunidense Barack Obama habla con el príncipe de Abu Dhabi, corona jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, durante una sesión del Consejo de Cooperación del Golfo. Foto Ap
Por Reuters
Riad. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y líderes del Golfo Pérsico iniciaron conversaciones en Riad este jueves en una cumbre para forjar una acción conjunta contra lo que consideran amenazas a la seguridad de parte de Irán y Estado Islámico, además de tratar de aliviar tensiones en su vieja alianza.
Obama, que arribó a la capital saudita ayer miércoles, espera calmar los temores de los países del Golfo Pérsico sobre la influencia iraní y convencerlos de contener las tensiones sectarias, en un esfuerzo para confrontar amenazas presentadas por yihadistas militantes como los de Estado Islámico.
Esos fueron los temas presentes en su reunión de ayer miércoles con líderes de Arabia Saudita y de Emiratos Árabes Unidos, y nuevamente estarán en el centro de atención en la cumbre del jueves, que incluye a otros miembros del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo.
Años de frustración entre esos países, agravados por contratiempos más recientes, podrían hacer que Arabia Saudita y sus aliados regionales estén menos receptivos a Obama durante su cuarto y muy probablemente último viaje al reino en calidad de presidente.
Oriente Medio está sumido en una lucha por la influencia entre un bloque de países mayormente sunitas, incluyendo a las monarquías conservadoras y pro occidentales del Golfo, y el Irán chiíta y sus aliados.
La mayoría de los estados del Golfo, que también incluyen a Kuwait, Qatar, Bahréin y Omán, están muy decepcionados con la presidencia de Obama, durante la cual estiman que Estados Unidos se ha retirado de la región, dejando más espacio a Irán.
En tanto, Obama ha dicho que quiere que sus aliados del Golfo ofrezcan más reformas democráticas y mejoras a los derechos humanos, lo que discutió con el rey saudita Salman ayer miércoles.
Una fuente de tensiones es un proyecto de ley que se tramita en el Congreso estadunidense para retirar la inmunidad de Riad si se descubre que algún funcionario saudita estuvo involucrado en los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.





