Jorge Torres
El vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera, denunció que fue víctima de un intento de extorsión, y aunque no entregó el dinero, indicó que acudió a la institución bancaria que le señalaron los delincuentes para pedir datos de la cuenta que le había proporcionado, pues lamentó que hay instituciones privadas que son utilizadas para abrir cuentas fantasmas para cometer estos delitos, las cuales “aceptan datos falsos, se supone que piden una serie de documentos, pero se hacen estas cuentas patito que sirven para la extorsión”.
Asimismo, relató que el sábado pasado apoyó a una mujer de la tercera edad, feligresa de su parroquia, quien recibió una llamada en donde el extorsionador le dijo que tenía a su hijo secuestrado, incluso le pasaron a una persona fingiendo ser su hijo; le pedían cinco mil pesos, y ella, al ser una persona mayor con problemas del corazón, le pidió auxilió, por lo cual la ayudó pagando la extorsión, esto, argumentó, para que le dieran el ticket y saber quién es el dueño de la cuenta.
“Yo puedo decir a título personal que yo fui extorsionado, yo fui a esta institución, no a depositar nada sino para exigir quién era el titular de la cuenta, no me dieron la información, por eso ahora con la feligresa fui a pagar para tener el ticket”, aclaró.
Recalcó que sería importante que las autoridades investiguen por qué las personas que son víctimas de este tipo de delitos van a los mismos lugares a pagar la extorsión, pues van a un banco en una tienda de electrodomésticos, y por eso, insistió, él pagó el dinero de esta señora para, con el comprobante, saber a quién pertenecía esa cuenta.
De igual manera, criticó que no se pueda detener a estas personas cuando se puede acudir a investigar a estas instituciones bancarias, y advirtió que hasta es posible que las mismas instituciones abran cuentas para esos fines delictivos.
Finalmente, consideró que, aunque el gobierno de Juan Manuel Carreras López ha estado tratando de solucionar este y otros temas en materia de inseguridad, hay cosas que siguen estando pendientes, en las que hay que seguir trabajando, aunque “sabemos que no es labor de un día, porque por desgracia hemos creado la cultura del delito; yo te puedo decir que a nivel de declaraciones puede ser que las cosas estén bajando, estén siendo remediadas, pero en la práctica de todos los días uno se encuentra con muchas cosas que son de tristeza”.





